Marcel Cerdan. El corazón y los guantes

Norma Editorial lanza la edición íntegra de un potente título de bande dessinée europea. Bertrand Galic al guion y Jandro al dibujo nos brindan Marcel Cerdan, El corazón y los guantes, la novela gráfica que un personaje de la altura del boxeador francés merecía.

Óscar Herradón ©

La novela gráfica reconstruye la agitada y apasionante historia del boxeador más famoso de Francia. Campeón de los pesos medios, conquistó el título el 21 de septiembre de 1948 derrumbando al púgil estadounidense Tony Zale en un momento en el que Francia se recomponía de la ocupación nazi y de la sangrienta Segunda Guerra Mundial.

Pero más allá de su dimensión deportiva, colosal, lo cierto es que Marcel Cerdán también desempeñó un importante papel en esa guerra que precedió a su título mundial. Y lo hizo, como mejor sabía, subido a un ring: durante los años de ocupación alemana, en cada combate hizo besar la lona a muchos de los púgiles que simpatizaban con el fascismo, lo que otorgaba a sus compatriotas un halo de fe y esperanza. Además, el púgil reservaba de cada combate una parte del dinero para alimentar la caja clandestina de la Resistencia francesa, lo que le ponía en grave riesgo.

De la humildad a la gloria

A lo largo de sus vibrantes páginas, Galic (de quien Norma Editorial también ha publicado Los Viajes de Gulliver – De Laputa a Japón y La niña y el cartero) recompone una sobria biografía de este héroe bélico y deportivo, figura capital en el país vecino, desde su infancia humilde en el protectorado marroquí –nació el 22 de julio de 1916 en Sidi-Bel-Abbés, Argelia, y fue criado en Marruecos– hasta su temprana muerte en la cumbre de su éxito; sin olvidarse tampoco del romance con Édith Piaf. Marcel Cerdan falleció trágicamente en un accidente de avión en octubre de 1949, apenas un año después de convertirse en campeón del mundo.

Como recuerda Bertrand Galic en su ordenada narración, que acompaña a Marcel en viñetas pulcramente iluminadas por el detallado trabajo de Jandro, desde que era apenas un niño, este odiaba el boxeo y prefería jugar al fútbol, deporte donde también destacaba. Pero obligado por su padre, entre y arropado por el amor incondicional de su madre, ambos emigrantes pieds noirs venidos de Alicante (Aspe), acabó debutando como boxeador profesional en 1934, cuando apenas tenía 18 años.

A partir de ese momento, Marcel participó en 110 combates oficiales, de los cuales ganó nada menos que 106 (65 de ellos por K.O.) frente a solo cuatro derrotas: dos por descalificación (impugnadas), una por puntos (contra el belga Cyrille Delannoit) y solo una por abandono, en su crucial combate contra el controvertido púgil estadounidense Jake LaMotta (el mismo al que da vida Robert DeNiro en la inmortal película de Martin Scorsese en Toro SalvajeRaging Bull–, de 1980), el mismo año de la fatídica muerte del francés. Un evento que reunió a más de 20.000 espectadores y que es revivido de forma magistral en la novela gráfica.

Y es que el aspecto gráfico de Jandro González –conocido en el circuito español por La vampira de Barcelona y El misterio del paso Diátlov, ambos editados por Norma Editorial–, es quizá el aspecto más logrado del álbum: los combates se sienten físicos y directos, como si fueran reales, dando la sensación al lector de que se halla décadas atrás en un ring, gracias al uso del encuadre que nos acerca al impacto de cada golpe–. Con tal palmarés, es fácil imaginar que a Cerdan le apodasen con el nombre con el que era conocido y temido en los circuitos pugilísticos profesionales: «El bombardero marroquí». Esta es su historia hecha de maravillosos trazos.

Cuentos de un pasado lejano (Satori)

Satori Ediciones publica una de los obras clásicas de la literatura japonesa traducida por primera vez directamente del japonés al español, extraídas de la clásica compilación de cuentos Konjaku monogatari-shu, del siglo XII.

Óscar Herradón ©

Satori Ediciones, cuyos libros centrados en Japón hemos recomendado varias veces en el Pandemónium, publica una nueva y bella edición (en tapa dura simil tela con cinta de seda) del clásico inmortal Cuentos de un pasado lejano, setenta relatos procedentes del Konjaku monogatari-shu, una rica y singular colección de cuentos compilados durante la primera mitad del siglo XII que ofrece un retrato caleidoscópico y sugestivo del Japón antiguo. Enseñanzas budistas, fábulas o relatos de corte sobrenatural que componen una obra fascinante comparada con el Decamerón o Las mil y una noches.

Akutagawa.

De lo aristocrático a lo plebeyo, del refinamiento a la vulgaridad, de lo sagrado a lo profano, de lo trascendente a lo mundano, los más diversos aspectos de la naturaleza que todos compartimos se manifiestan en estos setenta cuentos. Unas veces edificantes e instructivos, otras, escandalosos y desvergonzados, estos cuentos, que sirvieron de inspiración a escritores como Akutagawa o Tanizaki, constituyen una de las obras más valiosas de la literatura clásica japonesa.

¿Qué encontraremos en estas páginas?

Por su aguda perspicacia psicológica, su sarcasmo y su velada crítica social, estos relatos escritos hace casi mil años rezuman frescura y modernidad.

Cuentos seleccionados, traducidos y presentados por F. Javier de Esteban Baquedano. Esta colección de cuentos, elaborada durante la primera mitad del siglo XII por un compilador cuya identidad se desconoce, sigue una tradición narrativa que gira y se desarrolla en torno a temas budistas, el corte de los relatos y otros aspectos formales nos hablan de una intencionalidad didáctica. Sin embargo, por su variedad de contenidos, con fuerte presencia de temas y motivos puramente profanos, y por otros muchos rasgos, como las insolencias que se permite con idolatrados maestros espirituales y personajes principales de la esfera política, esta antología desborda esa primitiva intencionalidad y la rebaja a la categoría de pretexto para, con una transversalidad social y una multiplicidad de enfoques muy dinámicas y sorprendentemente modernas, representar todo el mundo conocido. El resultado es enormemente sugestivo y el lector tendrá la sensación de haber obtenido una imagen muy completa del ambiente que se respiraba en los diversos estratos sociales del Japón de finales del periodo Heian (794-1185).

Las estaciones ocultas (Ático de los Libros)

Ático de los Libros publica uno de los libros más singulares, y me atrevería a añadir que extraños –y a la vez cautivadores– de la temporada: Las estaciones ocultas, del británico Tristan Gooley, un paseo por la naturaleza, y sus múltiples y sutiles señales, nunca antes recorrido de esta forma.

Óscar Herradón ©

Circular zodiac wheel with seasonal scenes and mythological figures
Imagen generada por IA.

Hay libros, la gran mayoría, que sirven para leer (te aporten más o te aporten menos) y otros que se experimentan, se viven, como es el caso de La estaciones ocultas. Un calendario de las señales de la naturaleza, que acaba de publicar en castellano una editorial habitual en el Pandemónium, Ático de los Libros. Su autor es Tristan Gooley –navegante, explorador, naturalista y lo que él mismo llama «natural navigator»– que lleva más de dos décadas perfeccionando un arte que podríamos describir como la lectura de aquello que podemos ver en el mundo: ha escrito sobre el agua, sobre el clima, y en esta ocasión, va más allá y se atreve a leer el mismo tiempo, no el tiempo meteorológico de los telediarios y el que nos empapa, nos derrite o nos congela, sino el tiempo en una concepción mucho más trascendente, el tiempo cíclico, el ritmo profundo del año natural.

Butterflies flying over wheat field with wildflowers at sunset
Imagen IA de WordPress.

Cuando sabemos qué buscar en la naturaleza, las estaciones que antes permanecían ocultas brillan con intensidad. Todos conocemos las cuatro estaciones del año, pero la naturaleza cambia mucho más a menudo de lo que creemos: el agua siempre es más clara en junio, una estrella concreta marca el sur a medianoche en una fecha exacta y la sombra de las mariposas nos permite orientarnos en los campos florecientes. El mundo natural está lleno de pistas, aunque rara vez sabemos leerlas.

Tristan Gooley (Wikimedia Commons).

En Las estaciones ocultas, Tristan Gooley nos enseña a descifrar las señales que nos ofrecen el sol, la luna, las estrellas, las plantas, los hongos, los animales, el agua y el clima. Gracias a su guía experta, el otoño nos hablará a través de las hojas, aromas y hongos; la primavera, con flores silvestres, nubes y fascinantes comportamientos animales; el verano, desde las playas y campos, y el invierno, gracias a la nieve y los gélidos cielos nocturnos. El año se convertirá así en una sucesión de microestaciones en constante transformación, repletas de maravillas. En Las estaciones ocultas descubriremos una forma nueva de observar el mundo, y no volveremos a ver, ni oír, ni oler las estaciones de la misma manera.

Man walking on a forest path in autumn with a walking stick

La singular estructura del libro muestra una suerte de año desplegado: el ensayo se organiza siguiendo el ritmo del año natural, pero no de manera cronológica o académica. Gooley no empieza en enero ni en la primavera astronómica, sino donde empieza la atención: en el primer signo extraño, en la primera anomalía que te hace detenerte en tu camino y preguntarte el porqué. Esa estructura orgánica, que imita el ritmo de un paseo más que de un manuscrito o tratado, es una de las virtudes formales más elegantes e innovadoras del texto. Y el autor/viajero/naturalista lo hace con un tono también original, casi inaudito: escribe como el que piensa en voz alta durante un paseo, mezclando la observación precisa con la digresión afectuosa, el dato científico con la anécdota personal.

Large flock of starlings creating swirling patterns in the sky at sunset over a rural landscape

El autor, oriundo de Londres, Inglaterra, donde nació en 1973, es considerado, y no gratuitamente, una suerte de «Sherlock Holmes» de la naturaleza –según lo ha definido The Wall Street Journal–: genera, efectivamente cual detective, suspense a partir de lo aparentemente irrelevante (la dirección en que se inclina un musgo, el comportamiento de una bandada de estorninos, la temperatura del agua en un tramo del río), para construir una cadena de inferencias que termina revelando algo sorprendente sobre el estado del mundo, y que habremos de descubrir sumergiéndonos en sus vívidas, nunca mejor dicho, páginas.

Illustration of a Lapwing bird in an old British bird guidebook open on a wooden surface

Un libro que ha supuesto para el autor un éxito internacional, cosechando elogios de crítica y público y que The New York Times ha definido de esta manera: «Uno de los guías más hábiles del planeta […] Tristan Gooley ayuda a millones de lectores a descifrar las pistas de la naturaleza para encontrar el camino de vuelta a casa».