Murakami. El séptimo hombre y otros cuentos

La obra del escritor japonés Haruki Murakami no había sido hasta ahora adaptado a novela gráfica. Finalmente dio su consentimiento a Jean-Christophe Deveney y PMGL y el resultado es un volumen impresionante que acaba de publicar en España Planeta Cómic.

Óscar Herradón ©

No es fácil, ni mucho menos, adaptar a Murakami a viñeta. Y es que la prosa del maestro japonés descansa muchas veces sobre lo que no se dice. Murakami. El séptimo hombre y otros cuentos, que acaba de publicar Planeta Cómics en un volumen colosal y de lujo, que hará las delicias, por igual, de los amantes de la buena literatura y del noveno arte, es el resultado de que el escritor se dejara convencer por el entusiasmo y el talento innegable del guionista JC Deveney y el ilustrador PMGL para adaptar gráficamente nada menos que nueve de sus cuentos más legendarios.

Se trata de la primera adaptación gráfica del escritor nipón, y por tanto ha generado una gran expectación. Murakami, notoriamente reticente a ceder su obra a otros formatos, autorizó este proyecto, lo que sin duda hace que la propuesta sea algo realmente auténtico.

La ambigüedad de un genio

El volumen recoge relatos de distintas colecciones editadas en España: «Después del terremoto», «El elefante desaparece», «Sauce ciego, mujer dormida» y «Hombres sin mujeres», entre otras. Una selección interesante porque, a decir de sus autores, no busca representar al Murakami más espectacular ni, por el contrario, al más hermético, sino el más característico, aquel en que un oficinista corriente recibe la visita de una rana gigantesca que necesita su ayuda para salvar Tokio de un terremoto o en que una camarera de veinte años se encuentra ante la posibilidad de formular un único deseo.

Cuentos que se mueven en una zona incierta donde la realidad cotidiana empieza a resquebrajarse sin previo aviso: aparecen desapariciones imposibles, mujeres atrapadas en estados mentales fuera de la lógica común, criaturas fantásticas que irrumpen con absoluta naturalidad y personajes solitarios que reciben, de repente, una oportunidad, una amenaza o una relevación que altera su existencia.

Murakami.

Entre las piezas más ambiciosas del monumental volumen (con 432 absorbentes páginas) destaca «Samsa enamorado», que parte del Gregorio Samsa kafkiano pero en sentido inverso –un insecto que despierta como hombre y aprende, torpemente, la humanidad– y que la adaptación reinventa con una lógica más lúdica que filosófica y que funciona bien en imagen, quizá mejor, curiosamente, que en prosa, porque la fisicidad del personaje se presta a la viñeta. También centra la atención el relato que da título al tomo, que articula una reflexión sobre la memoria y el trauma con una sobriedad sostenida que exige mucho del ilustrador citado, PMGL, y que este resuelve con solvencia.

El trazo de este se mueve entre una cierta contención expresiva y destellos de extrañeza visual que encajan de manera natural con el tono de los relatos. Por supuesto, Pierre-Marie Grille-Liou (PMGL) no intenta competir con la escritura de Murakami ni ilustrarla de manera literal, sino abrir un espacio paralelo donde las historias encuentran su propio acomodo gráfico, sabiendo, además, gestionar especialmente bien los silencios. Y es que la obra busca reinterpretar al maestro nipón desde el lenguaje de la imagen, respetando el tono de los cuentos pero añadiendo nuevas capas de lectura a través del ritmo visual, la composición de cada página, los silencios citados (tan importantes en el texto literario) y la fuerza expresiva del dibujo.

El resultado es una obra extraña, pero a la vez fresca y dinámica, que recoge la esencia de Murakami en un formato hasta ahora restringido, dándole otra forma a su ambigüedad. Las historias del literato japonés, que se mueven entre el realismo social y el romanticismo fantástico en los intersticios del Japón contemporáneo, tienen un sabor único, que millones de lectores en todo el mundo reconocen al instante, y esta es una forma novedosa –y rompedora– de acercarse a ellas. El libro no es barato, pero tiene un precio sin duda justificable para el formato y lo que ofrece. Haceros con él. No os arrepentiréis.

Capitán América. El Regreso del Soldado de Invierno (Panini)

Panini Cómics publica, en Marvel Integral, el final de la etapa del guionista Ed Brubaker al frente de las aventuras del Capitán América y de su viejo colega Bucky Barnes, en un fin de ciclo memorable.

Óscar Herradón ©

Esta edición integral recoge los últimos números de la doble columna vertebral del final de la etapa de Ed Brubaker en el universo del Capitán América: por un lado, la serie regular con Steve Rogers, y por otro, la conclusión de la serie en solitario de Bucky Barnes (el Soldado de Invierno). Juntos, estos números forman el cierre de una de las etapas más influyentes de la Casa de las Ideas en el siglo XXI, el que se ha convertido, sin discusión posible, en la pieza más redonda de la mitología del Capitán América desde el propio Jack Kirby.

¿Antihéroe o superhéroe?

Dado por muerto ante el resto del mundo y con la Viuda Negra como aliada y amante, Bucky Barnes quedará firmemente situado en el sombrío mundo de la acción de espías en los nueve últimos números de su serie en solitario. Una historia de búsqueda y de redención. Y otro acierto es su villano, el antagonista, Leo Novokov, el último agente del programa Soldado de Invierno aparte de Bucky, una amenaza eficaz y desquiciada. Hay también algunos divertidos cameos de Ojo de Halcón (Hawkeye) y Lobezno (Wolverine). El final, que por supuesto no desvelaremos, guarda sorpresa y es todo un shock.

Sin duda el gran activo artístico del volumen es el dibujante Butch Guice, que ya colaborara previamente con el autor en Capitán América de 2004 y que aquí está en plenitud de facultades: sus páginas son oscuras, ásperas y angulosas, perfectas para el relato de suspense con ecos pulp de Brubaker. También destaca el trabajo de la colorista Bettie Breitweiser que destaca por sus naranjas y amarillos que chocan y hacen un fuerte contraste con azules y grises –las secuencias de flashback incorporan sangre con verdes apagados en los paneles angulares y redondos, únicos de Guice–.

Ed Brubaker reconceptualizó por completo la mitología del Capitán América y el papel de Bucky en la misma. No fue solo el hecho de devolverlo a la vida, sino de convertirlo en un comando, un asesino, un soldado, frente al héroe que saltaba a la batalla como símbolo patriótico con su escudo, trama que daría pie a la segunda parte de la saga homónima en la pantalla grande protagonizada por Chris Evans como el «Capi» y por Sebastian Stan (a quien hemos visto recientemente encarnando a un joven Donald Trump en la muy recomendable película The Apprentice, que narra el ascenso al poder del magnate neoyorquino) como el Soldado de Invierno; quedando así Barnes anclado en las historias de espionaje de los años cincuenta y sesenta de Marvel, en las que Brubaker se mueve como pez en el agua, con una historia que conecta con Nick Furia y la citada Viuda Negra, mientras un grupo de antiguos villanos pasan al programa de protección de testigos.

El espectacular fin de la gran etapa de Ed Brubaker al frente de estos dos personajes capitales de Marvel.

Marvel Gold. Peter Parker. El espectacular Spiderman 3

Panini publica el tercer y mejor volumen de The Spectacular Spiderman, cuando se hizo cargo de la serie Roger Stern, allá por el verano de 1980, hace toda una vida.

Óscar Herradón

The Spectacular Spiderman fue una serie concebida como la continuidad de la memorable The Amazing Spiderman, y con la intención de explotar con mayor profundidad la vida civil de Peter Parker y su elenco de secundarios, que en los primeros años estuvo bajo el dominio de la pluma del algo errático Bill Mantlo. Al principio, a la serie le costó encontrar el tono, pero precisamente este tomo tres de la colección Marvel Gold comienza cuando todo cambió: con el número 43 americano, cuando se puso al frente Roger Stern y la serie dio un giro de 180 grados.

El escritor (que más tarde estaría al frente de la posterior etapa de Amazing Spiderman) llegó en verano de 1980, procedente de The Incredible Hulk, y trajo consigo algo que la saga necesitaba con urgencia, que era un mayor criterio narrativo y un respeto profundo por el personaje arácnido, brindándole una coherencia interna que había perdido con las anteriores aventuras episódicas.

En las páginas del primer arco narrativo aparecerá la villana Belladona, con un dibujo sólido, un buen uso de los personajes secundarios y un misterio genuinamente intrigante que mantendrá al lector enganchado hasta el final (y que no desvelaremos, claro). También aparecerá por primera vez un tal Roderick Kingsley, magnate de la moda que acabará convirtiéndose en uno de los grandes personajes del Universo Marvel, en este caso el villano Duende Verde (anteriormente mencionado como Trashumante).

El repertorio de dibujantes del tramo Stern incluye a Mike Zeck (que cubre la mayor parte de los números iniciales) y a colaboradores como John Romita Jr., Jim Shooter, Dennis Cowan y varios entintadores de primer nivel. Una de las marcas de la casa Stern en este etapa del hombre arácnido es su habilidad para tomar villanos asociados a otros héroes y usarlos con soltura en el contexto arácnido.

Uno de los grandes activos de este volumen es también la tía May, la entidad que tiene, que comienza su relación con Nathan Lubensky, subtrama que humaniza muy mucho el entorno familiar de Peter Parker con una rara autenticidad. Así, cualitativamente este tercer volumen recopilatorio es, a decir de los especialistas, el mejor de los tres, pues la etapa Stern convirtió una serie casi de segundo orden en algo que merece leerse casi con derecho propio, no solo como complemento de The Amazing Spiderman.

686 páginas que muestran un momento de transición brillante en el hombre araña, el de una serie que encontró su identidad justo a tiempo para que alguien con talento la aprovechara, y que ahora publica Panini en formato de lujo dentro de su colección Marvel Gold Omnibus. ¿A qué esperáis para haceros con ella? Por si acaso, mi sentido arácnido está en alerta máxima.