La Mazmorra. Integral 7 (Norma Editorial)

De la mano de Norma Editorial llega el esperado séptimo volumen integral de La Mazmorra, con su nueva etapa inédita en España, en el marco de una colección que es también la edición definitiva de la serie que marcó un hito en el cómic francobelga y que hoy es todo un referente de la fantasía heroica en tono paródico.

Óscar Herradón ©

La Mazmorra (Donjon), firmada por Joann Sfar y Lewis Trondheim –junto a otros colaboradores–, es probablemente uno de los proyectos más delirantes y apetecibles de la bande dessinnée (BD) contemporánea. Saga comenzada un ya lejano 1998, hace casi tres décadas, para el sello Delcourt, se inició como una serie paródica de las aventuras de fantasía heroica y espada y brujería (algo parecido a lo que haría muchos años más tarde en el tubo catódico, en 2018, el incombustible Matt Groening, creador de Los Simpsons, con (Des)Encanto), serie que también parodia el juego de rol Dungeons & Dragons protagonizada por animales antropomorfos.

Todo comienza con una mazmorra gestionada cual negocio, donde los empleados son monstruos y los clientes aventureros incautos –el origen de su nombre en francés es precisamente Donjon, la torre del homenaje, el edificio central de un castillo, no una mazmorra propiamente dicha; cosas de los traductores–. A partir de ahí, hay que leer para conocer el trasfondo mágico-sarcástico de una serie con tanta solera.

Perdidos en Terra Amata

En la serie de novela gráfica se desarrolla la historia de Terra Amata (nombre que quizá evoque al homónimo de un sitio arqueológico francés en Niza, descubierto y excavado en 1966 por el arqueólogo Henry de Lumley), en distintos ciclos y con diferentes dibujantes: el Amanecer es al época que rememora la creación de la Mazmorra (y que tiene su propia numeración cronológica, en este caso del -99 al 0); luego viene la época Zenit, que narra el apogeo de este particular universo antropomorfo preñado de personajes y subtramas; y finalmente la época del Crepúsculo, que relata su final.

Aunque en un principio sus creadores hablaron de un monumental proyecto de 300 álbumes, y a pesar de ser muy prolíficos, tal ambición no ha sido posible. No obstante, para proseguir con su ambiciosa serie, Sfar y Trondheim se rodearon de un amplio equipo de colaboradores de entre lo más granado del cómic francés contemporáneo (Boulet, Bastien, Quignon, David B. y otros), muchos de ellos procedentes del prestigioso colectivo editorial de cómics L’Association, lo que da a la novela gráfica una calidad y coherencia (tanto en guión como en dibujo) elogiables.

Hasta ahora, Norma Editorial ha publicado siete álbumes integrales, el último recientemente, y quizá el más esperado. Y es que hacía más de cinco años que Sfar y Trondheim ralentizaron el ritmo de publicación de su ya legendaria saga y los lectores llevaban casi una década esperando el regreso del ciclo Zénit, que quedó sin concluir (sí, no todo es cronológico, uno de los aciertos de la serie). Este tomo agrupa cuatro álbumes del ciclo Zénit y dos de Monstruos. Por lo tanto, no es el cierre o el epílogo de la adictiva serie, sino la apertura de una nueva etapa compuesta por material inédito aquí en España. Una saga que comenzó a finales del milenio bajo la apariencia de una parodia y que esconde un universo rico y complejo a la altura de los grandes clásicos de la fantasía heroica. Sus seguidores, y los que se suben ahora al carro –y lo recomendamos efusivamente desde el Pandemónium– están de enhorabuena. Larga vida a La Mazmorra, larga vida a aquel… que consiga convertirse en su guardián.

Pequeño Hongo (Norma Editorial)

La novela damnei Pequeño Hongo llega a España en formato integral de la mano de Norma Editorial: dos volúmenes en estuche de la obra china que se ha convertido en un fenómeno internacional.

Óscar Herradón ©

Escrita por Yi Shi Si Zhou, la obra combina ciencia ficción postapocalíptica, drama emocional y un romance que aporta el toque sensible y ha conquistado a millones de lectores de un rincón al otro del globo. Tras la destrucción del campo geomagnético de la Tierra, nuestro planeta se encuentra arrasado: la radiación cósmica ha provocado mutaciones monstruosas y ha empujado a la humanidad al borde de la extinción.

En este siniestro y distópico contexto, An Zhe (un pequeño hongo que habita el Abismo y que da título a la voluminosa obra) absorbe accidentalmente los genes de un humano muerto en su cueva y adopta su apariencia, convirtiéndose, en un relato de ecos cronenbergnianos, en un heterogéneo. Desesperado por recuperar su espora, emprende un viaje hacia la Base Norte, el refugio de los supervivientes humanos, donde deberá ocultar su verdadera naturaleza ante los jueces encargados de identificar y eliminar a seres como él. El más terrible de todos estos «garantes» de la ley y el orden es el coronel Lu Feng.

Estamos ante una edición en español cautivadora: las cubiertas, guardas y cantos tintados han sido facturados por Sara Onzzes, las ilustraciones interiores a color, de Ero Pinku, y las de blanco y negro de Rocío Sogas. La mejor traducción y edición de novela danmei (género literario chino centrado en las relaciones románticas entre personajes masculinos)  que Norma ha publicado hasta la fecha.

Marcel Cerdan. El corazón y los guantes

Norma Editorial lanza la edición íntegra de un potente título de bande dessinée europea. Bertrand Galic al guion y Jandro al dibujo nos brindan Marcel Cerdan, El corazón y los guantes, la novela gráfica que un personaje de la altura del boxeador francés merecía.

Óscar Herradón ©

La novela gráfica reconstruye la agitada y apasionante historia del boxeador más famoso de Francia. Campeón de los pesos medios, conquistó el título el 21 de septiembre de 1948 derrumbando al púgil estadounidense Tony Zale en un momento en el que Francia se recomponía de la ocupación nazi y de la sangrienta Segunda Guerra Mundial.

Pero más allá de su dimensión deportiva, colosal, lo cierto es que Marcel Cerdán también desempeñó un importante papel en esa guerra que precedió a su título mundial. Y lo hizo, como mejor sabía, subido a un ring: durante los años de ocupación alemana, en cada combate hizo besar la lona a muchos de los púgiles que simpatizaban con el fascismo, lo que otorgaba a sus compatriotas un halo de fe y esperanza. Además, el púgil reservaba de cada combate una parte del dinero para alimentar la caja clandestina de la Resistencia francesa, lo que le ponía en grave riesgo.

De la humildad a la gloria

A lo largo de sus vibrantes páginas, Galic (de quien Norma Editorial también ha publicado Los Viajes de Gulliver – De Laputa a Japón y La niña y el cartero) recompone una sobria biografía de este héroe bélico y deportivo, figura capital en el país vecino, desde su infancia humilde en el protectorado marroquí –nació el 22 de julio de 1916 en Sidi-Bel-Abbés, Argelia, y fue criado en Marruecos– hasta su temprana muerte en la cumbre de su éxito; sin olvidarse tampoco del romance con Édith Piaf. Marcel Cerdan falleció trágicamente en un accidente de avión en octubre de 1949, apenas un año después de convertirse en campeón del mundo.

Como recuerda Bertrand Galic en su ordenada narración, que acompaña a Marcel en viñetas pulcramente iluminadas por el detallado trabajo de Jandro, desde que era apenas un niño, este odiaba el boxeo y prefería jugar al fútbol, deporte donde también destacaba. Pero obligado por su padre, entre y arropado por el amor incondicional de su madre, ambos emigrantes pieds noirs venidos de Alicante (Aspe), acabó debutando como boxeador profesional en 1934, cuando apenas tenía 18 años.

A partir de ese momento, Marcel participó en 110 combates oficiales, de los cuales ganó nada menos que 106 (65 de ellos por K.O.) frente a solo cuatro derrotas: dos por descalificación (impugnadas), una por puntos (contra el belga Cyrille Delannoit) y solo una por abandono, en su crucial combate contra el controvertido púgil estadounidense Jake LaMotta (el mismo al que da vida Robert DeNiro en la inmortal película de Martin Scorsese en Toro SalvajeRaging Bull–, de 1980), el mismo año de la fatídica muerte del francés. Un evento que reunió a más de 20.000 espectadores y que es revivido de forma magistral en la novela gráfica.

Y es que el aspecto gráfico de Jandro González –conocido en el circuito español por La vampira de Barcelona y El misterio del paso Diátlov, ambos editados por Norma Editorial–, es quizá el aspecto más logrado del álbum: los combates se sienten físicos y directos, como si fueran reales, dando la sensación al lector de que se halla décadas atrás en un ring, gracias al uso del encuadre que nos acerca al impacto de cada golpe–. Con tal palmarés, es fácil imaginar que a Cerdan le apodasen con el nombre con el que era conocido y temido en los circuitos pugilísticos profesionales: «El bombardero marroquí». Esta es su historia hecha de maravillosos trazos.