Mecanoscrito del Segundo Origen (Planeta Cómic)

Coincidiendo con el cincuenta aniversario de la publicación de la novela original en castellano, una joya de la ciencia ficción distópica firmada por Manuel de Pedrolo, Planeta Cómic lanza la adaptación gráfica de Mecanoscrito del Segundo Origen, obra de Martín Pardo.

Óscar Herradón ©

Pedrolo.

La novela en la que se inspira fue publicada en catalán en 1974 bajo el título de Mecanoscrit del segon origen, una obra que se ha convertido, contra todo pronóstico en el momento en que vio la luz, hace más de medio siglo, en una de las novelas más brillantes e influyentes de la ciencia ficción catalana, y por ende española, del siglo XX, con ideas que anticiparon lugares comunes posteriores de un género tan arriesgado en una España aún en blanco y negro que vivía sumida en los estertores de la dictadura.

Un texto capital y popular de la cultura peninsular que ya fue adaptado en viñeta en 1984 en una versión firmada por J. M. Guerra e Isidre Monés y que al año siguiente tomaría la forma de serie de televisión y, muchos años después, en 2015, de largometraje, no muy convincente, dirigido por Carles Porta. La trama sigue a Alba, de catorce años, y a Dídac, de nueve, únicos supervivientes de un ataque alienígena que borra a la humanidad del mapa. A partir de ese punto de partida catastrofista, la narración da un giro hacia el relato de supervivencia posapocalíptica, después de que la Tierra quede convertida en una suerte de espacio virgen sobre el que los dos jóvenes protagonistas deberán edificar la nueva civilización, intentando evitar antes, con todos los medios a su alcance, la extinción definitiva de la especie humana.

Ficción especulativa para burlar la censura

Esta adaptación gráfica de la novela original, por parte de Martín Pardo, ilustrador reconocido por su capacidad de condensar grandes cantidades de información en pocas viñetas, es una apuesta visualmente fiel al material de partida, sin profusión textual, que a la vez actualiza el texto para las nuevas generaciones de lectores. Así, nos encontramos con una relectura fresca y gráficamente poderosa sobre este magnífico ejercicio de ficción especulativa ya veterano, que no ha perdido un ápice de actualidad, pues Pedrolo escribió bajo la sombra de la censura franquista, y esa lectura también política, entre líneas, de su historia, que va más allá de una mera aventura juvenil –lo que en un primer momento parece arrojar su trama general– cobra una vigencia innegable en estos tiempos de fuerte polarización política, el despertar de viejos fantasmas y nuevas censuras (sí, hoy, de nuevo, se prohíben textos y se quedan otros, y eso en países supuestamente democráticos).

El resultado es una novela gráfica, en cartoné, fascinante, que Planeta Cómic publicó recientemente y que es de obligada lectura tanto para fans del sci-fi y la ciencia ficción apocalíptica como para los amantes del noveno arte en general.

Capitán América. El Regreso del Soldado de Invierno (Panini)

Panini Cómics publica, en Marvel Integral, el final de la etapa del guionista Ed Brubaker al frente de las aventuras del Capitán América y de su viejo colega Bucky Barnes, en un fin de ciclo memorable.

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Esta edición integral recoge los últimos números de la doble columna vertebral del final de la etapa de Ed Brubaker en el universo del Capitán América: por un lado, la serie regular con Steve Rogers, y por otro, la conclusión de la serie en solitario de Bucky Barnes (el Soldado de Invierno). Juntos, estos números forman el cierre de una de las etapas más influyentes de la Casa de las Ideas en el siglo XXI, el que se ha convertido, sin discusión posible, en la pieza más redonda de la mitología del Capitán América desde el propio Jack Kirby.

¿Antihéroe o superhéroe?

Dado por muerto ante el resto del mundo y con la Viuda Negra como aliada y amante, Bucky Barnes quedará firmemente situado en el sombrío mundo de la acción de espías en los nueve últimos números de su serie en solitario. Una historia de búsqueda y de redención. Y otro acierto es su villano, el antagonista, Leo Novokov, el último agente del programa Soldado de Invierno aparte de Bucky, una amenaza eficaz y desquiciada. Hay también algunos divertidos cameos de Ojo de Halcón (Hawkeye) y Lobezno (Wolverine). El final, que por supuesto no desvelaremos, guarda sorpresa y es todo un shock.

Sin duda el gran activo artístico del volumen es el dibujante Butch Guice, que ya colaborara previamente con el autor en Capitán América de 2004 y que aquí está en plenitud de facultades: sus páginas son oscuras, ásperas y angulosas, perfectas para el relato de suspense con ecos pulp de Brubaker. También destaca el trabajo de la colorista Bettie Breitweiser que destaca por sus naranjas y amarillos que chocan y hacen un fuerte contraste con azules y grises –las secuencias de flashback incorporan sangre con verdes apagados en los paneles angulares y redondos, únicos de Guice–.

Ed Brubaker reconceptualizó por completo la mitología del Capitán América y el papel de Bucky en la misma. No fue solo el hecho de devolverlo a la vida, sino de convertirlo en un comando, un asesino, un soldado, frente al héroe que saltaba a la batalla como símbolo patriótico con su escudo, trama que daría pie a la segunda parte de la saga homónima en la pantalla grande protagonizada por Chris Evans como el «Capi» y por Sebastian Stan (a quien hemos visto recientemente encarnando a un joven Donald Trump en la muy recomendable película The Apprentice, que narra el ascenso al poder del magnate neoyorquino) como el Soldado de Invierno; quedando así Barnes anclado en las historias de espionaje de los años cincuenta y sesenta de Marvel, en las que Brubaker se mueve como pez en el agua, con una historia que conecta con Nick Furia y la citada Viuda Negra, mientras un grupo de antiguos villanos pasan al programa de protección de testigos.

El espectacular fin de la gran etapa de Ed Brubaker al frente de estos dos personajes capitales de Marvel.

Marvel Gold. Peter Parker. El espectacular Spiderman 3

Panini publica el tercer y mejor volumen de The Spectacular Spiderman, cuando se hizo cargo de la serie Roger Stern, allá por el verano de 1980, hace toda una vida.

Óscar Herradón

The Spectacular Spiderman fue una serie concebida como la continuidad de la memorable The Amazing Spiderman, y con la intención de explotar con mayor profundidad la vida civil de Peter Parker y su elenco de secundarios, que en los primeros años estuvo bajo el dominio de la pluma del algo errático Bill Mantlo. Al principio, a la serie le costó encontrar el tono, pero precisamente este tomo tres de la colección Marvel Gold comienza cuando todo cambió: con el número 43 americano, cuando se puso al frente Roger Stern y la serie dio un giro de 180 grados.

El escritor (que más tarde estaría al frente de la posterior etapa de Amazing Spiderman) llegó en verano de 1980, procedente de The Incredible Hulk, y trajo consigo algo que la saga necesitaba con urgencia, que era un mayor criterio narrativo y un respeto profundo por el personaje arácnido, brindándole una coherencia interna que había perdido con las anteriores aventuras episódicas.

En las páginas del primer arco narrativo aparecerá la villana Belladona, con un dibujo sólido, un buen uso de los personajes secundarios y un misterio genuinamente intrigante que mantendrá al lector enganchado hasta el final (y que no desvelaremos, claro). También aparecerá por primera vez un tal Roderick Kingsley, magnate de la moda que acabará convirtiéndose en uno de los grandes personajes del Universo Marvel, en este caso el villano Duende Verde (anteriormente mencionado como Trashumante).

El repertorio de dibujantes del tramo Stern incluye a Mike Zeck (que cubre la mayor parte de los números iniciales) y a colaboradores como John Romita Jr., Jim Shooter, Dennis Cowan y varios entintadores de primer nivel. Una de las marcas de la casa Stern en este etapa del hombre arácnido es su habilidad para tomar villanos asociados a otros héroes y usarlos con soltura en el contexto arácnido.

Uno de los grandes activos de este volumen es también la tía May, la entidad que tiene, que comienza su relación con Nathan Lubensky, subtrama que humaniza muy mucho el entorno familiar de Peter Parker con una rara autenticidad. Así, cualitativamente este tercer volumen recopilatorio es, a decir de los especialistas, el mejor de los tres, pues la etapa Stern convirtió una serie casi de segundo orden en algo que merece leerse casi con derecho propio, no solo como complemento de The Amazing Spiderman.

686 páginas que muestran un momento de transición brillante en el hombre araña, el de una serie que encontró su identidad justo a tiempo para que alguien con talento la aprovechara, y que ahora publica Panini en formato de lujo dentro de su colección Marvel Gold Omnibus. ¿A qué esperáis para haceros con ella? Por si acaso, mi sentido arácnido está en alerta máxima.