Rasputín y la caída de los Romanov

La editorial Crítica publica en castellano el último trabajo del historiador británico Antony Beevor, la biografía definitiva del monje «loco» que encandiló a los zares, un recorrido por la decadente corte rusa en los años previos a la Revolución.

Óscar Herradón ©

Cuando la emperatriz viuda de Rusia estaba embarazada del futuro zar, tuvo un sueño que marcaría el resto de sus días: su hijo moriría a manos de un campesino. ¿Se cumpliría esa profecía con la llegada a la corte de Grigori Rasputín, un enigmático monje apenas alfabetizado, procedente de Siberia?

En este retrato extraordinario, el prestigioso historiador británico Antony Beevor (cuya prolífica obra está en su mayor parte publicada en castellano precisamente por la Editorial Crítica) nos acerca como nunca antes a la escandalosa vida y muerte de Rasputín. Aunque nunca ocupó un cargo oficial en la corte, el místico ruso Grigori Yefímovich, nacido el 21 de enero de 1869 en Prokóvskoye, hoy en el óblast ruso de Tiumén, ejerció una influencia decisiva sobre los Romanov y protagonizó episodios de corrupción política y financiera y numerosos escándalos sexuales. Las consecuencias de los rumores y las teorías conspirativas a su alrededor propiciaron tal desafección hacia la corte del zar que, cuando estalló la Revolución de febrero de 1917, casi nadie alzó una espada en su defensa.

Bearded man whispering to crowned woman on an ornate sofa beside spilled drinks
Imagen generada con la IA de WordPress.

A través de informes, entrevistas e interrogatorios inéditos, Beevor revela la verdad tras la leyenda de Rasputín: las motivaciones de su oportunismo político, su profunda hipocresía y la lujuria desenfrenada. Entre un thriller político y un misterio gótico, esta biografía revela una historia fascinante de perversión humana y caída de imperios.

¿Qué encontraremos en las páginas de este ensayo?

Este nuevo título sobre el controvertido Rasputín llega como el enésimo intento de desentrañar a la figura más mitificada del ocaso zarista, pero Antony Beevor, historiador militar curtido en Stalingrado y Berlín, plantea desde el arranque un giro de enfoque: no es, según sus propias palabras, una biografía convencional, sino una exploración de la tierra de nadie entre el hecho y el mito. Esa declaración de intenciones marca la lectura que ha hecho de él la crítica anglosajona, mayoritariamente elogiosa aunque no unánime en sus reparos.

Philippe de Lyon.

Stephen Lovell, en Literary Review, reconoce que la historia está muy trillada, pero valora que Beevor sabe extraer sus aspectos más reveladores, en particular la demostración de hasta qué punto la corte imperial, sumida en una fiebre espiritista de la época, era terreno abonado para un gurú como Rasputín. Es precisamente esa lectura de contexto –una Rusia cortesana ya predispuesta al misticismo antes de que Rasputín apareciera, donde pululaban personajes como el francés Philippe Nizier Anthelme (conocido como Maestro Philippe de Lyon), con fama de ocultista y curandero y que cautivó a Nicolás II–, la que distingue al libro de otras biografías del personaje.

Teffi.

The Irish Times insiste en esa misma clave: no se trata de una biografía en sentido estricto, sino de un examen dual del declive de la dinastía, en el que las heridas infligidas a los Romanov se acumulan más que se concentran en un solo golpe. La reseña recupera además el testimonio de la escritora rusa Teffi (seudónimo de Nadezhda Alexándrovna Lójvitskaya, 1872-1952), citada por el propio Beevor, que definía a Rasputín como una figura casi novelesca, envuelta en leyenda tanto en vida como en la memoria posterior, y subraya cómo el historiador dedica buena parte del libro a preguntarse, más que a responder de forma tajante, cómo pudo un campesino siberiano apenas alfabetizado precipitar el hundimiento de un imperio.

Nicolás II.

Donde el consenso crítico se muestra más firme es en la desmitificación de los rumores sexuales que rodearon a Rasputín durante la Primera Guerra Mundial. Beevor sostiene que las acusaciones de relaciones con la emperatriz y sus hijas eran completamente falsas, y acuña una fórmula feliz –lo que llama «las fake news de su época»– para describir cómo la prensa rusa alimentó ese rumor pese a su falta de fundamento. Esa reivindicación parcial del personaje, lejos de blanquearlo, convive en el libro con un catálogo bien documentado de sus abusos reales: la revista Publishers Weekly, citada en el agregador Book Marks, resume el resultado como el retrato de un régimen que se pudre desde arriba, mientras que Kirkus valora el pulso narrativo del conjunto –lo califica de historia ágil y atractiva– aunque lamenta cierta ambigüedad de Beevor a la hora de tratar los supuestos poderes curativos de Rasputín, que el propio autor deja caer sin desarrollar del todo.

Dan Jones, en The Sunday Times, elogia la prosa serena y elegante del libro y lo describe como una meditación sobre la historia tanto como una lección de escritura fluida y ecuánime. Owen Matthews, en The Spectator, lo califica de relato excepcionalmente documentado, moralmente serio y con frecuencia sombríamente cómico sobre cómo un campesino siberiano casi analfabeto llegó a precipitar el colapso de una de las mayores autocracias del mundo. Rupert Christiansen, en el Daily Telegraph, es algo más comedido –lo describe como sólidamente documentado y narrado con agilidad– sin llegar al entusiasmo de sus colegas, mientras que The Independent celebra el modo en que Beevor explora las contradicciones del personaje, del que extrae, dice, un retrato vívido no solo de Rasputín sino de todo el crepúsculo de la Rusia imperial.

A pesar de ser un lugar común de la historiografía, Beevor maneja con solvencia un aparato de fuentes con el que reconstruye tanto la fascinación cortesana por Rasputín como la mecánica del rumor que, más que el propio personaje, terminó por deslegitimar a la monarquía rusa a ojos de su pueblo.

Rasputín. Los archivos secretos

Y si a pesar de la ingente labor documental de Beevor algún lector se queda con ganas de saber todavía más sobre el monje siberiano iluminado, también Crítica publicó en 2023 el ensayo Rasputín. Los archivos secretos, del autor moscovita Edvard Radzinsky, un texto con un enfoque muy diferente, casi antagónico.

Radzinsky.

En 1995 un expediente de los Archivos Estatales desaparecido durante años salió a subasta en Sotheby’s y llegó a manos de Radzinsky. Contenía las interrogaciones del círculo íntimo de admiradores de Rasputín y de los que le mantuvieron bajo vigilancia policial –documentos que ningún otro historiador había visto nunca–. Con este expediente, Radzinsky es capaz de convertir la biografía de Rasputín de leyenda misteriosa en realidad. Utilizando las declaraciones de los amigos del monje iluminado, de profesores, devotos, y de sus fanáticas fans femeninas –la gente que veía a Rasputín casi cada día– Radzinsky presenta un informe fascinante de cómo Rasputín ejercía y ampliaba su poder.

El autor ruso revela el completo alcance de la cometida relación de Rasputín con la zarina y describe su famosa odisea sexual a través de las mujeres mundanas de St. Petersburgo, utilizando el sorprendentemente vicioso testimonio de las propias mujeres para descubrir el tesoro escondido de secretos increíbles. Aquí está documentado, por primera vez, el modo en que Rasputín llegó a la corte zarista y la verdadera identidad del hombre que le disparó y mató en 1916. Y finalmente, el autor nos ofrece las razones reales de la influencia de Rasputín en virtualmente todas las decisiones imperiales al final de la dinastía real rusa de Romanov. A través de su acceso exclusivo al «Expediente Rasputín», su incomparable investigación por otras fuentes y su probado talento para contar historias, Radzinsky es capaz, finalmente, de contar la completa, sensacional historia de Rasputín, extensamente documentada y definitiva.