Diario Secreto de José Antonio (Espasa)

Espasa nos trae un acercamiento íntimo, controvertido y casi provocador, a una de las figuras clave de la política española de la primera mitad del siglo XX, el secreto mejor guardado del líder de Falange, José Antonio Primo de Rivera, que sería fusilado pocos meses después del inicio de la Guerra Civil Española.

Óscar Herradón ©

Tras su fusilamiento en la cárcel de Alicante el 20 de noviembre de 1936, la maleta que había acompañado a Primo de Rivera durante su reclusión fue confiscada y no se devolvió a su familia hasta 1977. En su interior se encontraron, entre otras cosas, sus escritos más personales: fragmentos, notas y reflexiones escritos durante sus últimos meses, que revelan a un hombre distinto del forjado por el mito, un hombre profundamente enamorado de su país. José Antonio Martín Otín, gran conocedor de su figura, contextualiza estos textos y ofrece una lectura renovada del fundador de Falange, en un acercamiento íntimo a una de las figuras clave de nuestro pasado, en su nuevo libro, editado por Espasa, Diario secreto de José Antonio.

El propio autor señala en la sinopsis que «Todo es más sencillo de entender si el protagonista par­ticipa, si él mismo redacta la crónica, si traslada su vi­sión del momento al momento, si tanto tiempo después comparte lo que nadie excepto él vivió desde dentro del personaje. El personaje escribe, el libro le acompaña y la historia cambia». Y añade que: «el Diario secreto modifica lugares comunes instalados a fuerza de repetirlos en el retrato del personaje. Las to­neladas de papel que cayeron sobre su figura deformaron a la persona por aplastamiento hasta hacerla ajena a la verdad, también a la idea que defendía, así que es saluda­ble que sea José Antonio Primo de Rivera quien cuente quién era realmente José Antonio Primo de Rivera. Las deformaciones vinieron cruzadas, transportadas por vientos distintos, pero juntas en su raíz: falsas al fin».

Fuentes controvertidas

Bandera de Falange Española y de las JONS.

Según Otín el libro que nació de una agenda que le regaló el Colegio de Abogados traduce un misterio que José Antonio guardaba para sí con letra de miniaturista cantonés. Tan pequeña que desalentó a todo el que la tuvo en la mano, o a casi todos, sin ceder a la sospecha de que sus hojas diminutas guardaban el principio de su final contado por él mismo. Y el desaliento por no ser escuchado, con algo de «serena atención», para evitar el desastre español. Numerosos ingredientes que animan sin duda a la lectura de este ensayo diferente –y la recomendamos–.

Elizabeth Bibesco.

Sin embargo, algunos críticos aluden a que el autor no es historiador especializado, y a que los documentos en los que supuestamente basa su rompedora tesis solo han sido consultados por él, y no están disponibles para su análisis esterilizado, alejado de condicionantes emocionales o ideológicos –favorables o desfavorables, pues el líder de Falange es una figura que genera, ya lo hacía en vida, una gran polarización–. Martín Otín no es historiador académico, es periodista, como un servidor, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense, con una carrera hecha sobre todo en radio –dirigió emisoras de la cadena SER y de Heraldo de Aragón– y en tertulias de televisión, además de colaborador habitual en COPE. Ya había publicado un libro anterior centrado en José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange: El hombre al que Kipling dijo sí, donde documentaba la relación sentimental de este con Elizabeth Asquith, hija del que fura primer ministro británico entre 1908 y 1916, Herbert Henry Asquith, y conocida como princesa Bibesco, por lo que no camina sobre terreno desconocido.

Manuel Azaña.

La aportación central de este nuevo libro es un acceso a unas notas manuscritas que José Antonio habría redactado en marzo de 1936, el mes en que fue detenido por el gobierno del Frente Popular y que marca el inicio de su reclusión definitiva hasta la ejecución. A partir de ese material, Martín Otín construye una relectura que revisa varios lugares comunes asentados sobre el personaje: que no participó de forma activa ni entusiasta en la preparación del golpe de julio de 1936, que mantuvo fricciones con Franco y con la cúpula militar sublevada, y que llegó a plantear una fórmula de «dictadura nacional republicana» como vía para preservar el régimen republicano en vez de derribarlo. El libro suma a esto el hallazgo de una carta que Manuel Azaña habría enviado en secreto a José Antonio a la cárcel de Alicante poco antes de su muerte, y señala la existencia de páginas mutiladas tanto en los diarios de uno como del otro, lo que el autor interpreta como indicio de intentos posteriores de proteger a ambas figuras.

Franco.

Conviene señalar una limitación estructural del propio proyecto, más que del contenido en sí: se trata de una interpretación de fuente única, filtrada por un solo autor, con una hipótesis que no está apoyada en otras fuentes historiográficas. Teniendo esto en cuenta, no deja de ser interesante la propuesta del ensayo –una relectura desmitificadora que aleja a José Antonio tanto del relato franquista que lo convirtió en mártir fundacional como del relato antifranquista que lo redujo a mero precursor ideológico de la dictadura–, que no obstante se apoya en un manuscrito cuya autenticidad y cadena de custodia el lector no puede verificar por sí mismo, y cuyo valor como fuente histórica dependerá en última instancia de que ese documento se abra a examen por historiadores expertos en el período. Hasta ese momento, hay que confiar en la palabra del autor que, no obstante, nos acerca un relato ágil y muy entretenido sobre un supuesto episodio de nuestra historia que, insisto, de ser cierto, sí obligaría a reescribirla. Juzguen ustedes.

A Toda Máquina : China y la gran carrera por el futuro

Principal de los Libros publica en castellano este ensayo, una de las grandes revelaciones del pasado 2025, que fuera Libro del año según el Financial Times y el Sunday Times y Best Seller del New York Times, una mirada incisiva y reveladora al ascenso industrial y tecnológico del gigante asiático.

Óscar Herradón ©

En 2025 Dan Wang publicaba un ensayo que rápidamente se ha convertido en uno de los libros de referencia sobre el gigante asiático de los último años y que ahora llega en castellano de la mano de Principal de los Libros: A toda máquina. China y la gran carrera por el futuro. El autor, investigador de la Hoover Institution y antiguo analista tecnológico en Gavekal Dragonomics –que ha vivido en China desde hace casi una década– sostiene que los Estados Unidos están gobernados por abogados mientras que China está gobernada por ingenieros. Y sabe bien de lo que habla, pues escribe desde una posición poco frecuente entre los comentaristas occidentales: domina el idioma chino y ha observado el país desde dentro, no solo desde la estadística macroeconómica.

Yuan Li Zhu, en The Times, citó el libro como una de las mejores obras sobre China publicadas en 2025, subrayando precisamente esa combinación de dominio lingüístico y experiencia directa como su gran ventaja comparativa, algo en lo que coincide con otros críticos: la fuerza del ensayo no está tanto en el aparato estadístico –que también lo tiene– como en la textura de la observación de primera mano.

China VS EE. UU.

Xi Jinping.

China ha crecido tan rápido, en parte, al imponerse a los Estados Unidos en su propio terreno: el capitalismo y la movilización de una población inmensa. En A toda máquina, Wang combina el análisis político y económico con el reportaje y propone un marco provocador para entender China que, al mismo tiempo, arroja nueva luz sobre los Estados Unidos: un Estado de ingenieros volcado en construir frente a una sociedad dominada por abogados que bloquea el cambio.

En un contexto de relaciones tensas e inciertas entre ambas potencias (alimentadas en gran parte por la errante política y los caprichos cambiantes de Donald Trump en su segundo y agitado mandato no consecutivo), A toda máquina ofrece una nueva forma de pensar China y los Estados Unidos, y muestra cómo cada uno señala un camino mejor para el otro. El Estado chino ha levantado en la última década puentes colosales, redes ferroviarias modernas y vastas fábricas en tiempo récord para impulsar la economía, aunque ese cambio acelerado también ha tenido un alto coste social.

Wang sostiene que la abundancia de dirigentes con formación en ingeniería en la cúpula del poder chino ha producido una inclinación hacia la planificación económica y social desde arriba que explica tanto los logros más visibles del país —su ascenso como potencia tecnológica e industrial— como algunos de sus episodios más sombríos, desde la política del hijo único hasta la gestión draconiana de la pandemia. Ese doble filo, luces y sombras del mismo mecanismo institucional, es lo que distingue a Breakneck de la literatura más maniquea sobre el ascenso chino, ya sea la que lo celebra sin reservas o la que lo condena en bloque.

5000 años de poder femenino

Pasado & Presente, editorial apasionada y conocedora de la historia muy activa en el Pandemónium, publica La mujeres que gobernaron el mundo. 5000 años de poder femenino, de la historiadora y arqueóloga británica Elizabeth Norton, un libro apasionante y magníficamente elaborado que entrelaza con maestría las historias –muchas injustamente olvidadas durante siglos– de mujeres que ejercieron el poder efectivo.

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Elizabeth Norton, historiadora y arqueóloga formada en Cambridge, Oxford y con doctorado en King’s College London, rompe aquí con el marco que había definido toda su obra anterior –la corte inglesa y, sobre todo, los Tudor– para plantear algo que, según reivindica ella misma, nadie había hecho antes: un estudio dedicado exclusivamente a reinas y «reyes femeninos» que gobernaron por derecho propio, no como consortes, regentes o madres de reyes, sino como cabezas de estado en sí mismas, y hacerlo a escala global y a lo largo de cinco milenios. El libro recorre desde el Egipto de Hatshepsut hasta el Japón imperial, pasando por la Georgia medieval de Tamar la Grande, las reinas de Madagascar que resistieron la colonización francesa, la Castilla de Urraca, el reino kushita de Shanakdakhete o la Hawai de Liliuokalani, alternando figuras muy conocidas como Cleopatra, Catalina la Grande o Boudica con otras casi ausentes de la historiografía occidental.

El propio planteamiento metodológico es lo más interesante del proyecto: Norton ha explicado que le interesaba aislar un patrón, el de mujeres que accedieron y ejercieron el poder soberano sin mediación masculina, y comprobar si ese patrón se repetía con independencia de la época o el continente. Es una aproximación comparatista poco habitual en la historia de la monarquía femenina, que tradicionalmente se ha escrito país por país o dinastía por dinastía.

Gran aceptación de crítica y público

Cleopatra.

Alison Weir, autora de referencia en historia Tudor, elogió el rigor académico combinado con un ritmo narrativo ágil y destacó en particular la perspectiva internacional del libro de Norton. Con entusiasmo, escribió: «Este libro es una obra maestra. Una historia apasionante sobre la soberanía femenina. Para tratarse de un trabajo histórico basado en una impresionante investigación académica, es una lectura entretenidísima, repleta de detalles fascinantes y análisis perspicaces. Las mujeres que gobernaron el mundo, una invitación a la reflexión escrita con elegancia, sitúa a Elizabeth Norton entre nuestras mejores historiadoras. ¡Imprescindible!».

Isabel I de Inglaterra.

Desde el ámbito estrictamente académico, Elena Woodacre, especialista en monarquía femenina en la Universidad de Winchester y autora de un estudio de referencia sobre las reinas de Navarra (The Queens Regnant of Navarre: Sucession, Politics, and Partnership, 1274-1512), valoró que el ensayo ayuda a entender los obstáculos comunes que enfrentaron estas gobernantes y cómo lograron superarlos. Por su parte, Tracy Borman, historiadora y autora de biografías sobre Ana Bolena e Isabel I de Inglaterra, subrayó que el libro logra dar una lectura nueva incluso de figuras tan trilladas como Cleopatra o la propia Reina Virgen, lo cual no es poco mérito tratándose de dos de las reinas más escritas de la historia.

Queen in purple robes addressing a crowd from a carved throne

El punto fuerte de Norton, como en sus anteriores obras, sigue siendo la reconstrucción biográfica accesible y bien documentada. Además, el simple hecho de reunir por primera vez a estas mujeres bajo un mismo marco comparativo, y de rescatar a figuras como Shanakdakhete o las reinas malgaches del olvido casi total en que las tenía la historiografía en español, ya justifica por sí solo el proyecto.

¿Qué personajes encontraremos en el libro?

Estos son los capítulos que encontraremos en este absorbente ensayo de cariz femenino:

Capítulo 1: Damas poderosas y rectos esposos: Merneit de Egipto, Matilde de Inglaterra, Margarita I de Dinamarca, Noruega y Suecia, y Tecuichpotzin (Isabel Moctezuma) de los mexicas.

Capítulo 2: El problema del pariente varón: Cleopatra de Egipto, Carlota de Chipre, Blanca II y Leonor de Navarra.

Capítulo 3: Arrebatar el trono: Hatshepsut de Egipto, Irene de Bizancio e Isabel y Catalina II de Rusia.

Woman wearing a jeweled Byzantine crown and embroidered ceremonial robes
Irene de Bizancio (Imagen generada por la IA de WordPress).

Capítulo 4: Reinas niñas: María e Isabel II de Jerusalén, María Estuardo, Teriimaevarua II de Bora Bora  y Guillermina de los Países bajos

Capítulo 5: «Todos los cachorros del león leones son»: Tamara de Georgia, Juana de Francia (o Juana II de Navarra) y María Teresa de Austria.

Capítulo 6: La elección del fénix: Wu Zetian de China e Isabel I de Inglaterra e Irlanda.

Capítulo 7: Regimientos monstruosos: Atalía de Judá, Arsínoe IV de Egipto y María Estuardo.

Capítulo 8: Reinas guerreras: las candaces de Kush, Zenobia de Palmira, Isabel I de Castilla y Juana la Beltranjea.

Six women in Egyptian-inspired ceremonial clothing inside a carved temple
Candaces de Kush.

Capítulo 9: Los espejos de la reina Himiko: las ocho emperatrices reinantes de Japón.

Capítulo 10: Soberanía femenina y colonización: Victoria del Reino Unido, Lili’uokalani de Hawái y las reinas de la lluvia de lobedus.

Capítulo 11: La era de las emperatrices: las nababs begunes de Bhopal, Victoria de la India, Cora Gooseberry de Sídney y Ranavalona Ide Madagascar.

Capítulo 12: Reinas del siglo XX: Guillermina de los Países Bajos, Salote Tupou III de Tonga, Isabel II de Reino Unido y Margarita II de Dinamarca.

Crowned medieval queen addressing assembled knights beside an ornate throne