La increíble historia del dinero

Norma Editorial publica un volumen capital para entender una de las fuerzas más poderosas de la historia –y de la actualidad–: el dinero; una epopeya mundial de la moneda.

Óscar Herradón ©

La deuda social, y no el trueque, fue lo que inventó el dinero. Esa es la primera bofetada que propina La increíble historia del dinero (de título original L’incroyable histoire de l’argent), la bande dessinée que el periodista francés Benoist Simmat y el artista también galo Tristan Garniere publicaron en 2023 y que ahora llega en castellano de la mano de Norma Editorial tras un gran éxito en territorio galo.

El álbum arranca, de forma casi provocadora, con la figura de Satoshi Nakamoto y el bitcoin como gancho para remontarse después treinta mil años atrás, hasta los primeros Sapiens, cuando el dinero todavía no existía y la confianza entre vecinos bastaba para que un bien se intercambiara por la promesa de otro futuro. Es precisamente esa deuda social, y no el trueque, la primera forma de intercambio que documenta la obra, desmontando de paso el mito escolar de que el dinero nació para superar las incomodidades del trueque.

A partir de ahí, Simmat despliega con gran ingenio y concisión una cronología que atraviesa cinco mil años de historia monetaria: del siclo, la créseida y la dracma al dinar, el franco, el dólar y el euro, pasando por el palacio de Creso, el Palacio Ducal de Venecia, la City londinense o las trincheras de Verdún. Un texto sublimado por el trazo ligero de Tristan Garnier y realzado por los ocres cálidos de la colorista Marie-O Galopin, con especial mérito en la precisión con que reconstruye escenarios tan dispares. El relato también sigue el hilo de la letra de cambio medieval hasta el sistema de Bretton Woods de 1944, deteniéndose en cómo cada innovación monetaria permitió a determinados Estados ejercer dominio sobre otros en momentos concretos de la historia. 

Poderoso caballero es don Dinero

Otro aspecto muy interesante es el aval académico que acompaña al álbum. Olivier Bossard, profesor de finanzas en HEC, firma el prefacio y lo equipara a los mejores cursos de una escuela de negocios, mientras que la revista Challenges llega a proponer a Simmat para las palmas académicas por su labor como historiador en formato cómic, subrayando que la narración cronológica nunca resulta árida pese a la densidad de teoría económica que incorpora. Otras publicaciones, tanto galas como españolas, insisten en este punto: un tono pedagógico salpicado de chistes y juegos de palabras, con el objetivo declarado de aprender divirtiéndose, aunque hemos de advertir que se trata de un álbum extenso que difícilmente se lee de una sentada. Algo también de agradecer por quienes disfrutamos con este tipo de novela gráfica «académica».

Este es el sexto título que firma Simmat en la colección «Incroyable Histoire», tras dedicarse antes a la cerveza, el vino, la cocina, la geografía y la inmortalidad. Un tipo multifacético, vaya (de hecho, Norma ha publicado varios volúmenes de dicha colección antes de este: La increíble historia de la cocina; La increíble historia de la cerveza y La increíble historia del vino). Para Garnier, en cambio, es su ópera prima como dibujante, recién salido de la Escuela Superior de Arte de Lorena y colaborador habitual de La Revue dessinée. Curiosamente, el volumen se cierra con un giro algo «doméstico»: tras el repaso planetario, dedica sus páginas finales a rastrear la historia de Francia a través de sus propias monedas, del franco real a la moneda actual, como si quisiera devolver al lector (del país vecino, claro; algo que aquí habría estado bien si hablamos del Real de a Ocho o la peseta) a suelo conocido después del vértigo de cinco milenios de historia económica mundial.

Las redes de Arabia Saudí

Aún con resaca de la euforia mundialista, con España como campeona del mundo, pudiendo lucir una segunda estrella en su equipamiento 16 años después de ganar la primera en Sudáfrica, La Esfera de los Libros publica una afilada crónica de las turbias relaciones del gobierno de Riad con el deporte y cómo lo explota en su propio beneficio político.

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Todavía en plena resaca del mundial de futbol 2026 que hemos ganado con un juego elegante, comprometido, de todos a una y limpieza frente a una selección argentina digna de olvidar –ha costado, pero lo conseguimos-, nada mejor que acercarnos a las páginas de una de las últimas novedades de La Esfera de los Libros para conocer los entresijos –y oscuridades– del fútbol y otros deportes como negocios en ese rincón del mundo ahora tan agitado a causa de la guerra de los EE.UU. contra Irán que es Arabia Saudí.

El Estado saudí ha convertido el deporte en su herramienta política exterior más eficaz, y en su último trabajo, el periodista deportivo anglosajón James Montague disecciona sin filtros ese engranaje en Las Redes de Arabia saudí. Cómo la dictadura del golfo está comprando el deporte y el mundo, un ensayo publicado originalmente bajo el título de Engulfed: How Arabia Saudi Bought Sport, and the World, que quedó finalista del William Hill Sports Book of the Year 2025, uno de los galardones más prestigiosos del periodismo deportivo.

Mohamed bin Salmán.

El punto de partida de este libro revelador, aunque en un primer momento pueda parecer simple, es cuanto menos inquietante: ¿por qué un país gasta decenas, quizá cientos de miles de millones de dólares, en comprar y controlar el deporte mundial? La respuesta tiene que ver, como casi todo, más con la geopolítica que con los récords o la promoción de la vida activa y saludable. Montague responde a esta cuestión reconstruyendo el ascenso de Mohamed bin Salmán, el ambicioso y retorcido príncipe heredero saudí, con una lógica casi shakesperiana de rivalidades familiares, y sitúa el asesinato de Jamal Khashoggi en 2018 (periodista que fue asesinado por orden de bin Salmán en el consulado de Arabia Saudí en Estambul, Turquía, donde supuestamente fue descuartizado por sus hombres) como la bisagra que dispara la estrategia deportiva del régimen. La tesis central, que recorre no solo el fútbol, el deporte estrella de masas, al menos en el Viejo Continente (hasta el punto de que se ha hecho célebre la frase de que el fútbol es el opio del pueblo -en sustitución de la máxima clásica de Karl Marx de que lo era la religión-), sino también el golf, el boxeo, la Fórmula 1 y hasta el eSports, es que el  dinero tiene la memoria corta y que ningún ámbito la tiene tan corta como el deporte.

Periodismo de investigación

El reporterismo y la investigación de campo como método de trabajo es lo que distingue a Montague de otros analistas del sportswashing en el que es ya su quinto trabajo editorial: entrevistas de primera mano realizadas en Arabia Saudí, los Estados Unidos, el noreste de Inglaterra, España y Turquía sostienen el relato, y esa base es la que autores como David Goldblatt (autor de The Ball is Round) destacan como su mayor virtud, subrayando que Montague combina un conocimiento profundo de la región con un realismo lúcido sobre cómo el deporte, efectivamente, se ha puesto al servicio del poder (¿no lo ha estado prácticamente siempre?). Otra voz autorizada, Simon Kuper, coautor de Soccernomics, coincide en que abordar Arabia Saudí periodísticamente es difícil y que Montague está a la altura del reto.

Man in traditional Middle Eastern clothing counting money inside a stadium box
Imagen generada por la IA de WordPress.
Infantino.

Newcastle, Riad y el thriller de ecos políticos son los tres escenarios que mejor funcionan en el libro según la crítica anglosajona. Por ejemplo, la reseña de Sports Gazette valora especialmente cómo el libro desmonta el mito de que deporte y política son esferas separadas, aunque señala que el retrato de MBS y de figuras como Boris Johnson o Donald Trump resulta más incisivo que el análisis económico puro (basta con recordar la llamada del actual presidente estadounidense a su amigo Giovanni Vincenzo Infantino de la FIFA para que le quitara la tarjeta roja al goleador de la selección del país de las barras y estrellas Folarin Balogun con la que fue sancionado en el partido contra Bosnia-Herzegovina), en un procedimiento –presión política– nunca visto hasta ahora en campeonatos mundiales del primer mundo. La reseña de Soccer Books apunta en la misma línea: lo más logrado del relato no es la cifra ni el dato financiero, sino el coste humano del sportswashing y el retrato matizado de la transformación de un príncipe desconocido en gobernante de facto. Los medios especializados también celebran el capítulo dedicado a los eSports saudíes como uno de los hallazgos más originales del ensayo.

El horizonte del Mundial de 2034 cierra el argumento y lo proyecta hacia el futuro. En una entrevista concedida al medio irlandés The 42, Montague explica que esta es, a su juicio, la gran historia de la política contemporánea: el ascenso de regímenes autocráticos como el saudí y su capacidad de influencia en Occidente, hasta el punto de que las sociedades democráticas empiezan a parecerse más a ellos que al revés. En esa misma conversación el periodista admite que no ve en el medio plazo ninguna presión internacional capaz de torcer el rumbo, ni siquiera desde organismos como Amnistía Internacional, cuyo propio personal reconoce la contradicción de seguir apoyando a un club –Newcastle United– pese al malestar con sus dueños.

En definitiva, Las redes de Arabia Saudí funciona como crónica política de acceso privilegiado, una de las radiografías más completas disponibles sobre cómo Riad ha convertido el deporte en el instrumento central de su diplomacia del siglo XXI, con Infantino, Ronaldo, Nadal o García como piezas de un tablero mucho más amplio que el meramente deportivo.