Musashino, una pequeña joya literaria

Musashino, del escritor nipón Kunikida Doppo (1871-1908) máximo representante del naturalismo en su país, es un hermoso y pequeño gran libro que nos llevará, en una amalgama de géneros literarios, a lo más profundo de los paisajes del viejo Japón.

Óscar Herradón ©

Durante mucho tiempo, quizá demasiado, el grueso de la literatura japonesa, al margen de Murakami, Mishima y algunos nombres más, destacó por su ausencia en nuestro país. Se habían traducido, con mayor o menor acierto, autores importantes como Kobo Abe, o escritores occidentales influenciados sobremanera por su cultura, como Lafcadio Hearn, cuyos relatos basados en el folclore sobrenatural nipón son una delicia para cualquier lector apasionado del género oscuro.

Sin embargo, y aunque algunas pequeñas editoriales, como digo, se interesaran en la traducción de literatura e incluso poesía japonesa al castellano –léase también al gallego, al catalán o al euskera–, el volumen era más o menos escaso. En las últimas décadas, gracias en gran parte al enorme tirón del famoso cómic manga, al superventas y gran literato citado, Haruki Murakami, y al cine de terror de pelos negros y agua en abundancia patentado por The Ring hace dos décadas, miramos con mucha más atención al país del sol naciente, que en estos tiempos de globalización ya no nos parece tan lejano.

En la actualidad, en España hay varias editoriales independientes dedicadas prácticamente en exclusiva a la publicación de literatura oriental, principalmente nipona, aunque también china, coreana e incluso vietnamita. Destacan entre ellas, y tendrán sus correspondientes espacios dentro del «Pandemónium», Satori Ediciones, con un catálogo editorial de infarto, o Quaterni, con títulos que ya se han convertido en nuevos clásicos, muchos de ellos también relacionados con el universo de criaturas mágicas y demoníacas de la tradición nipona que siempre me han cautivado.

Chidori Books

Como digo, estas magníficas editoriales publican un material que nadie que se precie de ser buen lector debe obviar, pero en esta ocasión me encargaré de hablar de una modesta editorial que también publica obras singulares del país del sol naciente y a la que invito a acercaros desde estas modestas líneas: Chidori Books. Precisamente hace unos meses me llegó una de sus últimas novedades, un librito de perfecta factura y contenido impagable que escribiera en su día el autor Kunikida Doppo –léase así o al revés, Doppo Kunikida, por esa costumbre mal entendida en Occidente de marcar primero el apellido y después el nombre, lo que ha generado múltiples traducciones incorrectas–; el libro en cuestión: Musashino, que además del título del relato que da nombre al volumen también es una ciudad del viejo Tokio, y que trae una jugosa introducción firmada por Margarita Adobes que nos acerca a un autor poco conocido aquí por desgracia.

Logo de Chidori Books

Doppo, en realidad uno de sus trece pseudónimos literarios, de verdadero nombre Kumikida Tetsuo –apellido que los seguidores de Akira y del cine de terror de serie B no pasamos por alto–, nació probablemente, pues hay lagunas, el 15 de julio de 1871 en Choshi, en la prefectura de Chiba. De confesión cristiana –religión que abrazó en 1891, cuando fue bautizado por el prominente teólogo Uemura Masahisa– algo poco habitual en el Japón de entonces y confesión hartamente perseguida en otros tiempos y en aquellas latitudes, era hijo de un funcionario de la clase samurái, un tal Sempachi,  y de una camarera de una posada de nombre Man. Tras continuos cambios de residencia que le hicieron tomar contacto con numerosos lugares –aunque también le supusieron cierto desarraigo, pues realizó hasta catorce traslados en diez años–, ingresó, a pesar de haber tenido una educación irregular, en el College Tokyo Senmon Gakko, que actualmente es la Universidad de Waseda, para cursar estudios en lengua inglesa. Fue expulsado de ella y su anhelo por dedicarse a la política también se truncó. Entonces decidió dedicarse a la literatura, fundando en 1892 la revista literaria Seinen bungaku.

Una muerte prematura

De agitada y corta vida, fue profesor, corresponsal de guerra y editor, y a pesar de que moriría con tan solo 37 años, el 23 de junio de 1908 a causa de la tuberculosis, la enfermedad por antonomasia del Romanticismo, tuvo tiempo para dos matrimonios –ambos fallidos y parece que bastante traumáticos– y pudo escribir una fecunda obra literaria y creativa, hasta 70 composiciones, gracias en parte al mecenazgo del marqués Saionji Kinmochi, quien llegaría a ser príncipe y dos veces primer ministro de Japón.

En la misma, destacan su diario personal (Azamaukazaru no ki) que comenzó a escribir en 1892 y donde plasmaría sus vivencias y particularmente su primer matrimonio con  composiciones poéticas y relatos, de entre los que sobresale su obra cumbre, precisamente Musashino. Su obra posee, por supuesto, una marcada huella autóctona durante el periodo Meiji, es más, vital, pero en ella se hacen evidentes también influencias occidentales:  desde la más marcada, la del poeta romántico inglés William Wordsworth (1770-1850), a representantes del realismo como Turguénev, Tolstoi o Maupassant, a los que se acercaría tiempo después, aunque sin renegar de la deuda con Wordsworth.

Wordsworth

Se considera a Doppo pionero del naturalismo nipón, pero su evocadora obra supera con creces esta encorsetada clasificación –él mismo se sorprendió con tal encasillamiento–, por lo que sus apenas diez años de carrera literaria son difíciles de encuadrar dentro de una única escuela. Musashino fue su obra cumbre, su texto más emblemático, una suerte de diario de viaje formado por cinco relatos cortos unidos por la concepción de la naturaleza como extraordinaria manifestación divina, de un lirismo exquisito, y cierta extrañeza.

Consideradas por su propio autor como un poema, estas piezas que conducen al lector por sendas y caminos del viejo Japón, una naturaleza local tocada de un halo especial, casi mágico, sirven de escenario para llevar al lector, por el contrario, a una realidad desgarradora, de personajes que, en medio de su propia desesperación y desazón vital, heredera del Romanticismo, luchan contra las fuerzas de una omnipotente naturaleza que evidencia con su magnificencia la propia indefensión de los individuos, que intentan escapar, inútilmente, a su trágico destino. En toda su obra, Doppo se caracterizó por mostrar un cariño especial hacia los desamparados, hacia la humanidad que se desprende de la desgracia. A su vez, esa Naturaleza era su refugio, donde afirmaba «sentir a Dios».

Para este libro, compuesto además de por Musashino por los relatos cortos, también magistrales, El Viejo Gen –inspirado en un mendigo que conoció durante su estancia en Saeki–, Carne y patatas, Diario de un borracho y La puerta de bambú, no son una obra al uso. Lectura obligada  durante muchos años en las escuelas niponas, combina diferentes géneros narrativos con maestría, así como llamadas de atención al lector a través de estilos tipográficos y signos de puntuación, convirtiendo el texto en una obra que rebasa los géneros literarios.

Como anécdota, señalar que el nombre de Doppo Kunikida es ahora célebre porque así se llama un personaje del manga Bungo Stray Dogs, que trabaja para la ficticia Agencia Armada de Detectives. En definitiva, Musashino es un libro simplemente maravilloso que podéis adquirir en la página de Chidori Books:

http://chidoribooks.com/catalogo/clasica/musashino/

El desconocido siglo XII: un «Renacimiento» en plena Edad Media

Charles Homer Haskins (1870-1937), fue un historiador fuera de lo común. Nacido a finales del siglo XIX en Meadville, Pensilvania, Estados Unidos, llegó a ser asesor de Woodrow Wilson, vigésimo octavo presidente de EEUU y principal responsable de la entrada de su país en la Gran Guerra…

Óscar Herradón ©

Novedad de Ático de los Libros.

De forma indirecta, la entrada de Wilson en la «Triple Entente» contribuiría a extender una de las peores pandemias de la humanidad: la mal llamada gripe española, hoy tan de moda por culpa del azote del Covid-19, pero esa es otra historia. Haskins fue una suerte de niño prodigio que ya a corta edad habla con fluidez latín y griego, algo bastante sorprendente al otro lado del Atlántico hace más de un siglo. A los 20 años consiguió un doctorado en Historia en la Universidad Johns Hopkins; luego fue nombrado instructor en la Universidad de Wisconsin y dos años más tarde obtuvo la cátedra de aquella, donde permaneció como catedrático de Historia de Europa doce años hasta que se marchó a la Universidad de Harvard, donde se convertiría en un profesor legendario durante tres largas décadas.

Llegó a ser considerado el primer medievalista norteamericano, y no se conformó con la tarea del estudio y la divulgación –ardua en relación con los mal llamados «siglos oscuros»–, y con la enseñanza de la forma más ingeniosa, sino que planteó en sus exhaustivos trabajos un planteamiento cuanto menos renovador, por no decir revolucionario: que el Renacimiento no se inició en el siglo XV en Italia, sino en la Alta Edad Media, alrededor del año 1070. Y aunque se topó, como era de esperar, con la oposición de muchos académicos, una postura «oficialista» que perdura hasta el día de hoy, donde los postulados de Haskins siguen tomándose con cautela, su obra desarrolla esta hipótesis de una forma no solo convincente sino verosímil, más allá de que finalmente tenga la razón absoluta en sus planteamientos, cosa siempre abierta, como debe ser, a debate académico.

Erudición y facilidad en la lectura (no son incompatibles)

Hace unos años una de las editoriales abanderadas de la historiografía en nuestro país, Ático de los Libros, publicaba la edición en tapa dura de aquella brillante obra, que fue descrita por The Sunday Times así: «El exquisito y elegante libro del profesor Haskins es sólido y profundo». Una edición que obtuvo un gran éxito entre el público por su profundidad y a la vez facilidad de lectura –no olvidemos la labor pedagógica, largamente loada, del autor– y que se reeditó numerosas veces.

Ahora, en pleno otoño, lanza como novedad la edición en rústica del mismo libro, más asequible económicamente: El renacimiento del siglo XII.

Así, en este magnético trabajo de casi 400 páginas, Haskins se adentra con determinación en el siglo XII, que define como «en muchos sentidos una época de innovaciones y vigor» y concretamente en la alta cultura de entonces, para demostrar que fue un claro periodo de dinamismo y crecimiento, nada que ver con lo comúnmente creído de una época oscura y donde el saber sufrió prácticamente una parálisis, sino un florecimiento determinante para fructíferos periodos históricos posteriores que sí han merecido dichos epítetos.

El autor estadounidense estudió la evolución del arte y de la ciencia de estos años, sus universidades –de gran importancia en Occidente para la divulgación del saber– la filosofía, que tuvo un periodo dorado al igual que el derecho de la antigua Roma o la literatura: hubo, por ejemplo, una recuperación de las técnicas carolingias de iluminación de los manuscritos, que había desaparecido con el siglo anterior, o el importante resurgimiento de los clásicos latinos, tan cruciales en la evolución del pensamiento posterior. Fueron los años también de otras figuras que, contrariamente a la imagen tosca de oscuros monarcas medievales que solo financiaban la guerra o se solazaban con la caza y los festejos, fomentaron el saber, como el rey Enrique II de Inglaterra, o mecenas de las letras como su mujer, la legendaria Leonor de Aquitania, y su hija, María de Champaña, en tiempos del amor cortés y también, es cierto, de derramamientos de sangre que no han faltado en época alguna, de guerras de por la fe y de las Cruzadas, a las que Ático de los Libros ha dedicado monumentales monografías, como Las Cruzadas, de Thomas Asbridge, o una de sus últimas novedades, la edición tempus de La Alexíada. Una historia del imperio bizantino durante la primera cruzada, de Ana Comnena, que pueden encontrarse en su rico fondo editorial.

Enrique II de Inglaterra.

Fue también la época del redescubrimiento de la ciencia tras siglos de invasiones y destrucción de todo lo anterior, gracias, por ejemplo, a la labor llevada a cabo en la Península Ibérica por los traductores de la escuela de Toledo –no olvidemos que apenas unas décadas después sería el tiempo de reyes hispánicos tan cultivados como Alfonso X el Sabio (1221-1284), quien potenció la labor de dicha escuela donde se dieron la mano las «Tres Culturas» en tiempos de la Reconquista, lo cual era algo más que atrevimiento–. También tuvo gran importancia la labor llevada a cabo en la corte de Sicilia, que en unos años se hallaría bajo el cetro de uno de los soberanos más sorprendentes del Medievo: el emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico Federico II de Hohenstaufen (1194-1250), que fue conocido como «el Asombro del Mundo» (Stupor Mundi).

Un tiempo plagado de contrastes, donde a la vez que veía su culminación el arte románico surgió el estilo gótico, se levantaron hacia el inabarcable azul del cielo algunas de las catedrales más impresionantes construidas por el hombre, se hizo fuerte la enigmática y heterodoxa Orden del Temple o aparecieron las primeras universidades en el viejo continente, las cuatro que marcarían el desarrollo de todas las demás: la de Bolonia (1088), la de Oxford (1096), la de París (1150) y la de Montpellier (1220).

Una época, en definitiva, de puro «Renacimiento» en numerosos campos que Haskins se ocupó de elevar al lugar que merecía entre los historiadores, impulsando la labor investigadora posterior: «El siglo XII dejó su impronta en la educación superior, en la filosofía escolástica, en los sistemas europeos de derecho, en la arquitectura y escultura, en el drama litúrgico, en la poesías en lengua latina o vernácula…».

Para conocer a fondo dicho esplendor, nada mejor que sumergirnos en las páginas del libro citado. Historia, con mayúscula, reveladora.   

Revista ENIGMAS 232 ¡Ya a la venta!

Enigmas nº 232
Enigmas nº 232

CONTENIDOS DEL MES:

Guerra oculta en la Santa Sede

Yihad, mafia y “cuervos” vaticanos: Iluminatis del siglo XXI

¿Está el Papa Francisco I en peligro? Las advertencias llegan desde varios frentes: desde el embajador de Irak a los servicios de Inteligencia italianos, que observan que las amenazas contra el pontífice son externas, como la “guerra santa” declarada por el Estado Islámico, pero también podrían venir desde dentro…

El Palacio Invisible

Producto de un fratricidio, el palacio de la Montaña del León se eleva en mitad de un páramo de la provincia de Magala, en Sri Lanka, India, con tantos enigmas como rincones cargados de belleza, y una leyenda trágica oculta tras sus muros.

Los “ET’s de Charama”

El arqueólogo J. R. Baghat ha realizado un descubrimiento tan impactante, que está convencido de que la visita de extraterrestres en el pasado es real, y que, como en otros rincones del planeta, está ahí representada…

¿Por qué contactan los contactados?… y el resto NO

Analizamos el apasionante y controvertido fenómeno del contactismo desde la psicología y como “inteligencias externas”, y hablamos un contactado muy especial, José Luis Grífol, que cuenta a ENIGMAS sus insólitas experiencias con No Identificados.

Carnavales paganos en tiempos cristianos

En estas fechas en las que la lujuria y el desenfreno del Carnaval, recién terminado, da paso al recogimiento y la reflexión de la Cuaresma, muy cerca ya de Semana Santa, hemos recorrido diferentes países del mundo para comprobar cómo se vive esta festividad, qué tradiciones recuerda, y cuánto paganismo atesora. Y además, os mostramos un reportaje gráfico que no os dejará indiferentes.

El Enigma Linke

¿Qué harías si una noche, en una oscura carretera, aparecieran dos seres muy altos junto a tu coche? Este caso, ocurrido en Linke, en la extinta República Democrática Alemana, a principios de los años 70, es un clásico que hemos reinvestigado… y hay sorpresas!

Al habla con José Luis Corral

Entrevistamos a este prestigioso catedrático de la Universidad de Zaragoza, autor de un gran número de ensayos y novelas de gran éxito, con motivo del juicio al ladrón del Codex Calixtinus en la catedral de Santiago de Compostela. Precisamente este caso sirve de escenario de su exitosa novela El códice del peregrino, publicado por Planeta. Nos habla de éste y muchos otros misterios.

¿Pruebas nucleares nazis en España?

Esta fantástica investigación, tras la cual hay una intensa labor de hemeroteca, desvelaría que tras las misteriosas combustiones espontánea de Laroya en 1945, se ocultarían nada menos que pruebas atómicas.

Teo Rodríguez nos brinda un nuevo relato de terror, escalofriante, “Habitación 515”, Mariano Fernández Urresti nos habla del insólito vuelo de Eugenio Torralba en “Historia Malditas” y Juan José Sánchez Oro nos acerca a una milenaria agricultura del Amazonas que podría albergar la clave de nuestro desarrollo sostenible y vencer al cambio climático en la sección “Ciencia al Límite”. Además, en “El Túnel del Tiempo” nos acercamos al Proyecto Libro Azul, la desclasificación OVNI de las Fuerzas Aéreas de los EEUU que ahora llega completo a Internet. Convocatorias, congresos, sorteos, cómics, libros, cine y mucho más en las páginas de la revista Enigmas de este mes.

La revista ENIGMAS es editada por Prisma Publicaciones. Grupo Planeta. c/ Josefa Valcárcel, 42, 3ª planta. 28027 Madrid.

Si quieres una información más detallada, puedes visitar la web oficial de la revista: http://www.revistaenigmas.com

Teléfono para suscripciones: suscripcion@prismapublicaciones.com