Malas Hierbas (Nuevo Nueve)

Nuevo Nueve nos trae esta cautivadora novela gráfica que tiene como trasfondo la brujería como signo de la intolerancia y la misoginia de siglos pasados, una historia de esperanza inquebrantable, de destinos entrelazados, de autoafirmación en un mundo que busca arrebatarnos la libertad de ser quienes realmente somos (una lectura que puede perfectamente trasladarse a nuestros tiempos, menos sanguinarios, pero también inciertos).

Óscar Herradón ©

En 1630, en algún lugar de Francia, una niña llamada Ávila ve morir en la hoguera a su madre, herbolaria y sospechosa de brujería. Sin embargo, la pequeña sabe algo que nadie más sabe: que su madre no ha muerto de verdad. Ese secreto pone en marcha Malas Hierbas, la última colaboración del matrimonio italiano formado por Teresa Radice y Stefano Turconi, que en España nos llega, gracias a la labor editorial de Nuevo Nueve, como una novela gráfica de gran formato, tapa dura y color luminoso. Sin embargo, Ávila desconoce su paradero, los recuerdos de su madre se desvanecen poco a poco y se verá obligada a emprender un viaje con el ratero Timo, siguiendo la pista de su progenitora mientras que figuras misteriosas y poderosas con oscuras intenciones la persiguen.

Radice y Turconi se conocieron trabajando para el Topolino italiano, la revista semanal de Mickey Mouse, y coincidieron en cabeceras como W.I.T.C.H. y X-Mickey antes de convertirse en pareja tanto en la vida como en el oficio. Turconi se formó en la Academia de Bellas Artes de Brera y en la Escuela Superior de Artes Aplicadas del Castello Sforzesco de Milán, y entró como alumno de Alessandro Barbucci en la Academia Disney antes de dibujar cómics clásicos de Minnie y Mickey para Disney Italia; en 2001 fundó el Studio Settemondi, y su trazo arrastra desde entonces una influencia declarada del cómic franco-belga y una atracción constante por los paisajes orientales. Radice, por su parte, llegó a la escritura por consejo de la guionista de Disney Barbara Slade, tras pasar por cursos de idiomas y de escritura creativa, y se incorporó a la redacción en 2002.

La curiosidad editorial es que, pese a conocerse tan pronto, la pareja tardó más de una década en firmar su primera novela gráfica conjunta al margen de Disney: Il porto proibito (Bao Publishing, 2015), una aventura de naufragio y folletín decimonónico que la crítica italiana recibió como un regreso al relato de gran aliento, con enredos, amores y agniciones al viejo estilo y que les abrió la puerta a colaboraciones posteriores como Non te canses de caminar, La tierra, el cielo, los cuervos o Lila trotamundos, esta última traducida al inglés por Europe Comics. En una entrevista concedida en el festival de Angulema, Turconi explicaba que aprendió a dibujar copiando a Astérix y al propio Topolino, mientras que Radice se definía como alguien a quien el cómic encontró y no al revés. Ese doble origen, el de él en la tradición Disney y franco-belga, el de ella en la escritura de formación clásica, sigue siendo la argamasa de casi todo lo que firman juntos, y Malas hierbas no es una excepción: personajes de raigambre folletinesca, un dibujo de línea clara y paleta muy saturada, y una estructura que avanza por golpes de aventura más que por introspección.

Sortear la caza de brujas

El asunto de fondo, la caza de brujas como telón histórico de una novela de aventuras, sitúa la trama en un siglo XVII europeo que fue, efectivamente, el momento álgido de los procesos por brujería en buena parte del continente, aunque el libro, como suele ocurrir en el género, usa ese contexto como escenario emocional antes que como reconstrucción documentada: lo que interesa a Radice es la orfandad de Ávila y su negativa a aceptar la versión oficial de la muerte materna, no el detalle procesal de la Francia de Luis XIII, donde también tuvieron lugar célebres y controvertidos casos de posesión demoníaca de congregaciones de religiosas como las de Aix-en-Provence y las endemoniadas de Loudun, que abordamos en su momento en el Pandemónium y que rescataría del olvido el filósofo y escritor británico Aldous Huxley.

La parte gráfica vuelve a estar por encima de la media del oficio, con una paleta de color que varios críticos especializados en novela gráfica han destacado como el elemento más logrado del álbum. Junto a ello, Radice y Turconi vuelven a manejar con soltura los ingredientes que los han hecho populares, el viaje iniciático, la orfandad, la esperanza tozuda. Un relato antiguo y a la vez terriblemente moderno, estructurado como una aventura trepidante. Otra pequeña joya de esta dupla creativa que por fin podemos disfrutar por estos lares.

Ibáñez. Dos series completas

La Editorial Bruguera desentierra el borrador con el que un veinteañero de Barcelona, un tal Francisco Ibáñez (con los años, creador de personajes inmortales de la viñeta como Mortadelo y Filemón, Rompetechos o Pepe Gotera y Otilio) inventó la gramática cómica que dominaría el tebeo español durante seis décadas.

Óscar Herradón ©

Antes de Mortadelo y Filemón, antes de Rompetechos y de los vecinos de 13 Rue del Percebe, hubo un jefe despótico, un empleado condenado al fracaso y una fórmula de humor que Francisco Ibáñez ensayó, perfeccionó y repitió hasta construir con ella un imperio de viñetas. Bruguera recupera ahora esas dos series primerizas en un volumen que funciona como acta de nacimiento del genio.

El libro Ibáñez. Dos series completas que construyeron al genio reúne, íntegras, dos de las primeras series con las que Ibáñez se estrenó en Bruguera, publicadas en tapa dura en formato de lujo. La editorial lo presenta explícitamente como un viaje a los orígenes de los tebeos que marcaron la infancia de todo un país, en la línea de otros rescates similares como Los 200 primeros casos de Mortadelo y Filemón, y subraya que, aunque las dos series juntas no llegan a las trescientas páginas, pueden considerarse fundacionales porque los gags y las dinámicas que Ibáñez ensaya en ellas reaparecerán después, ya pulidas, en el resto de su obra.

Misma pareja disfuncional, dos disfraces distintos

Godofredo y Pascualino, viven del deporte fino, transcurre en una agencia de representación deportiva regentada por Godofredo, un jefe déspota y malhumorado, y Pascualino, un empleado bajito y calvo cuyo sueño de triunfar como estrella del deporte queda siempre frustrado por su propio superior. Ande, ríase «usté» con el arca de Noé traslada el mismo esquema a una agencia que suministra animales exóticos a sus clientes: Noé ejerce de jefe gruñón y su empleado Pepe encaja los golpes, con el añadido de un pulpo que remata los gags imitando los gestos de su dueño.

El editor Jordi Canyissà resume el propósito último del volumen con una idea que vale como declaración de intenciones: sostiene que los grandes artistas no tienen obras menores, sino a lo sumo obras breves o poco conocidas, y confía en que a partir de ahora los lectores de Ibáñez añadan El arca de Noé y Godofredo y Pascualino a la lista de sus grandes títulos, junto a Mortadelo y Filemón, Rompetechos o Pepe Gotera y Otilio.

Lo más revelador de este rescate editorial es que confirma, documento en mano, algo que la crítica académica angloparlante ya había detectado en la obra tardía de Ibáñez: la existencia de una fórmula que el autor reutilizó una y otra vez. Un análisis publicado por el programa de español de la Universidad de Texas en Austin, centrado en el nacimiento de Pepe Gotera y Otilio, sitúa precisamente a estas dos series de comienzos de los sesenta como antecedentes directos de esa fórmula: describe cómo, tras el debut de Mortadelo y Filemón, Ibáñez encadenó varias tiras de vida corta construidas sobre la misma dialéctica violenta entre un superior recto y un subordinado de comportamiento más extravagante, ambos igualmente incompetentes y condenados al fracaso en su campo profesional, un esquema que en 1966 el autor terminaría trasladando a una empresa de reparaciones para dar forma a Pepe Gotera y Otilio. Leído así, el libro de Bruguera que estamos comentando no es solo una curiosidad arqueológica para completistas: es la prueba en viñetas de que Ibáñez tardó apenas un par de intentos en encontrar la ecuación cómica que sostendría el resto de su carrera.

Del debut en Pulgarcito a los semáforos de Barcelona

Francisco Ibáñez Talavera nació en Barcelona en 1936 y murió en la misma ciudad en julio de 2023, a los ochenta y siete años. Es sin duda uno de los autores de tebeo más prolíficos y conocidos de España, con series tan populares como Mort & Phil, Rompetechos, 13, Rue del Percebe, El botones Sacarino, Pepe Gotera y Otilio o Chicha, Tato y Clodoveo. Su trayectoria en Bruguera se prolongó durante décadas y le valió, entre otros reconocimientos, el Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona en 1994: la propia organización del salón, en la versión inglesa de su web, recuerda que Ibáñez fue siempre una presencia habitual en el certamen, con sesiones de firmas en prácticamente todas sus ediciones, y que además de ganar aquel Gran Premio llegó a firmar el cartel de la trigésimo cuarta edición del festival.

Su muerte en 2023 generó un duelo que trascendió lo puramente literario y se instaló en el espacio urbano de su ciudad natal: el ayuntamiento de Barcelona instaló varios semáforos con las siluetas de Mortadelo y Filemón como homenaje al ilustrador fallecido, un gesto que convirtió a sus dos personajes más queridos en parte del mobiliario urbano de la ciudad que los vio nacer.

La genealogía completa de un clásico

Lo que aporta este volumen de Bruguera no es un descubrimiento sensacional ni una revelación biográfica, sino algo más valioso para quien quiera entender de verdad la mecánica del humor de Ibáñez: la posibilidad de ver, sin intermediarios, el laboratorio donde se cocinó esa mecánica antes de que el inolvidable autor diera con sus personajes definitivos. Godofredo y Pascualino y El arca de Noé no resisten la comparación con Mortadelo y Filemón en términos de ambición narrativa, pero tampoco lo pretenden; su valor es genealógico, el de ver a un dibujante de veintipocos años tanteando, serie tras serie, la misma pareja de opuestos hasta dar con la combinación que funcionaría durante más de sesenta años. Ahí es nada. Para el lector curioso por los orígenes del tebeo español, y no solo por sus resultados más célebres, este es exactamente el tipo de rescate editorial que justifica su propia existencia.

Metallica: la banda que lo cambió todo

Son varias las novedades editoriales que tienen a la formación de metal comandada por James Hetfield y Lars Ulrich, con nada menos que 43 años de solera en el negocio, como protagonistas. De Metallica. La historia detrás de sus 180 canciones, publicado por BLUME, a Nos veremos en el infierno (Alianza), pasando por la novela gráfica que homenajea al grupo angelino de Redbook Ediciones, todas ellas nos ofrecen diferentes pero igualmente apasionantes puntos de vista sobre los autores de himnos como «Master of Puppets», «Enter Sandman», «The Unforgiven» o «Nothing Else Matters».

Óscar Herradón ©

El veterano periodista musical galo Benoît Clerc, cuyos trabajos ya hemos reseñado en el Pandemónium, firma el monumental volumen dedicado a Metallica dentro de la colección «All the songs», que repasa canción por canción de la longeva trayectoria de los «cuatro jinetes del Apocalipsis» del metal, ¡que lanzaron su primer disco en 1983, hace 43 años!; desde la génesis, aquel Kill Em’ All que era toda una declaración de intenciones (y con himnos como «The Four Horsemen» y «Seek and Destroy») hasta el penúltimo álbum del grupo, y un añadido con 72 Seasons que en la edición original se había quedado fuera porque el libro fue compuesto antes de su lanzamiento, con abundante y jugoso material fotográfico y una ficha técnica (estudio, productor, créditos de composición, anécdotas) para cada tema.

Nada menos que 180 canciones que forman parte del imaginario del heavy metal y el trash de las últimas cuatro décadas y la historia detrás de cada una de ellas. Es BLUME, una editorial predilecta de este blog, la que se encarga de brindarnos la apabullante edición en castellano de esta joya literario-rockera.

Más de 163 millones de discos vendidos

Metallica ha conseguido numerosos premios musicales, entre ellos nueve Grammys, dos premios otorgados por la MTV, dos galardones American Music Awards y dos de Billboard; desde el año 2009 la banda pertenece al Salón de la Fama del Rock y tiene una estrella en el paseo de la fama de Kerrang! (legendaria publicación inglesa de rock y heavy metal lanzada por primera vez el 6 de junio de 1981, ahí es nada, apenas dos años antes de la formación de Metallica, por lo que su historia ha corrido prácticamente paralela). Y ha vendido, según las últimas estimaciones, unos 163,3 millones de discos. Para cortar el aliento.

De «Hit the Lights» a «Inamorata», este portentoso libro desvela los secretos que envuelven la génesis y la realización de las 180 canciones que componen la obra de este grupo brillante, feroz y único en el planeta. Clerc, quien se presenta como músico profesional desde hace más de quince años y fundador en 2018 de su propia productora, Tivoli Songs (sabe de primera mano, pues, de lo que habla), asume en estas páginas una tarea de opereta: cubrir la trayectoria de la banda oriunda de California (aunque Lars Ulrich es danés, y nació en la localidad de Gentofte en 1963), desde la demo germinal No Life ‘til Leather que daría origen al Kill Em’ All hasta el décimo álbum de estudio, Hardwire… to Self-Destruction, en un volumen que roza las 500 páginas (y no precisamente en pequeño formato) de papel satinado.

Metallica (1983). Imagen extraída de Wikipedia.

Aunque la crítica especializada le ha achacado ciertos errores en relación con la información de algunas composiciones (datos menores, pero que para el fan acérrimo pueden constituir un pecado –difícil de descubrir si no eres una enciclopedia metálica andante–), y también cierta superficialidad a la hora de contarlo «todo absolutamente» de cada tema como propone el título (le achacan datos de producción genéricos, válidos para todo el álbum, en lugar de las anécdotas específicas que un gran aficionado querría conocer –insisto, solo en algunos temas menores–), la verdad es que el volumen da lo que promete: un «tocho» impresionante repleto de material de una banda legendaria que sigue en activo y a la que he tenido la suerte de ver dos veces (pocas son) en directo. Allá por 2008, en el Getafe Electric Festival (donde también pude disfrutar del brutal directo de Machine Head) y un año después, en 2009, durante la gira World Magnetic Tour (en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid), cuando ya tenían algo más que solera (Cliff Burton llevaba muerto 22 años y Jason Newsted, el bajista que lo sustituyó y cuyo bajo fue minimizado durante la grabación del álbum …And Justice for All, en lo que se trató de una supuesta broma –para él, de mal gusto– del resto de la banda y un homenaje a Cliff, había abandonado la formación hacía siete largos años, siendo sustituido por el actual, Robert Trujillo).

Metallica 1989 (Wikipedia).

Entre algunas de las muchas anécdotas jugosas que se citan se incluye cómo Cliff Burton ayudó a Kirk Hammett a resolver el solo de «Ride the Lightning» (del álbum homónimo de 1984) y cómo Kirk Hammett, sin saberlo, correspondió el favor ayudando a Burton con el solo de bajo de «Orion» (tema instrumental incluido en el Master of Puppets de 1986). Un libro monumental en producción y ambición editorial que gracias a BLUME podemos disfrutar en castellano. Aunque el precio, como es lógico, no es pequeño, el producto lo merece. Ahí lo dejo.

Metallica. Nos veremos en el infierno

Metallica 2008 (Wikipedia).

Cuando la gira de presentación de 72 Seasons, el último álbum de estudio hasta el momento de la banda, aún estaba activa, Alianza Editorial lanzaba este volumen confeccionado por el experto periodista musical Jesús Casañas (que colabora en MondoSonoro), autor en la misma colección de otra biografía «no oficial» sobre Héroes del Silencio. Hace cuatro décadas, la que probablemente sea la banda de metal más grande del planeta reinventó la historia de la música hace más de cuatro décadas y desde entonces siguen en la brecha demostrando que su directo no tiene parangón. Doy fe.

La historia de Metallica está repleta de altibajos humanos y musicales; el fatal fallecimiento del genial Cliff Burton, uno de los mejores bajistas de la época, en 1986, en un accidente en la carretera mientras estaban de gira por Estocolmo, Suecia (que dejaría muy tocado al grupo), marcó un antes y un después en la evolución de los angelinos (en su memoria, editaron en 1987 el VHS Cliff Em’All, con algunas de sus actuaciones más prodigiosas), que pasó de liderar el thrash metal para adentrarse en nuevos territorios musicales en una continua búsqueda de su identidad que, en ocasiones, le granjeó el desencuentro con sus seguidores hasta ese momento, aunque produjo el que probablemente sea al álbum más alucinante (mi favorito) de la banda: el Black Álbum lanzado en 1991, hace 35 primaveras -ahí es nada- con éxitos inmortales como «Enter Sandman», «Nothing Else Matters», «The Unforgiven», «Sad But True» o «Wherever I MayRoam».

Metallica. Nos veremos en el infierno, relata toda esta aventura en detalle, tanto las épocas más gloriosas, cuando James, Kirk, Cliff y Lars sabían que estaban transformando la historia de la música con su talento único para dominar el ruido, como las jornadas más tristes, cuando sentían que estaban perdiendo el contacto con sus seguidores. Combinando de manera magistral la historia oral con el relato periodístico y el análisis musical, álbum a álbum, canción tras canción, y analizando aspectos como la composición, la grabación, la producción y la recepción por parte del público de tal o cual material, Jesús Casañas ofrece una biografía actualizada y completa de la banda, un verdadero manual de uso para seguidores de toda la vida y para aquellos recién llegados a las filas del metal. Ampliamente ilustrada, con muchas imágenes inéditas, esta adictiva biografía cuenta con una selección de vídeos comentados y una playlist de Spotify (hoy la forma principal en la que escuchamos música, en streaming) también comentada.

Metallica. Nothing Else Matters. La novela gráfica

Esta salió hace algo más de tiempo, pero dejará al fan de Metallica realmente alucinado –a un servidor le pasó–. Dentro de la colección «la novela gráfica del rock» del sello Ma Non Troppo (Redbook Ediciones), Nothing Else Matters («Nada más importa») que toma el título de la inolvidable balada incluida en el legendario Black Album del que ya nos hicimos eco en el Pandemónium, cuenta con la maestría de los expertos Brian Williamson (en la ilustración) y Jim McCarthy (en el guion), quienes capturan toda la esencia y todos los sinsabores de la banda de trash metal (que fue evolucionando hacia el heavy, el hard rock e incluso en ocasiones el rock alternativo, pues tienen múltiples registros en sus once álbumes de estudio) más exitosa y legendaria de todos los tiempos (sin ánimo de desmerecer a Anthrax, Slayer o los Megadeth creados por el exMetallica –muy a su pesar– Dave Mustaine).

La historia en viñetas de Metallica desde sus inicios underground hasta sus éxitos más comerciales, pasando por sus Grammys (nueve) y sus más de 100 millones de álbumes vendidos en todo el mundo. Esta cautivadora y adictiva novela gráfica se convierte en un emocionante viaje en forma de montaña rusa que abarca dos décadas de altibajos (aunque sabemos que su trayectoria duplica esta cifra) tanto en la carretera como en el estudio.

Y de la mano de la misma editorial, muy querida del Pandemónium, podemos disfrutar también de Metallica. Furia, sonido y velocidad, compuesta a cuatro manos por Daniel Gaguine y Matías Recis que analizaremos más en profundidad en otro post, una obra definitiva sobre la historia de la banda –al menos hasta ahora, pues los cuatro «hombres de negro» siguen en activo y sin previsión de separarse–, una banda que simboliza como ninguna otra la pasión por el sonido y la locura del metal.

Un recorrido cronológico por su trayectoria biográfica, sus discos, videoclips, anécdotas y curiosidades. Sus letras son analizadas también por estos dos especialistas musicales que además completan el volumen con un singular apéndice en el que se detallan los instrumentos, efectos y amplificadores utilizados en cada período y disco de este poderoso e imbatible grupo.