Norma Editorial publica una nueva edición integral, con 192 páginas que incorporan doce páginas inéditas realizadas expresamente para esta versión (más una lámina), de la obra de culto de Jaime Martín, más de tres décadas después de la original.
Óscar Herradón ©
Vicen se muda a L’Hospitalet con su hermana y su madre, y esa mudanza a un extrarradio barcelonés gris, marcado por el paro y las drogas, es la semilla de la que nació Sangre de barrio, el debut en solitario de Jaime Martín que en 1990 le valió el Premio Autor Revelación del 8º Salón Internacional del Cómic de Barcelona.
Martín, nacido en L’Hospitalet de Llobregat en 1966, llevaba ya cuatro años trabajando profesionalmente en el cómic cuando publicó el álbum: había empezado en 1985 dibujando para revistas infantiles y de humor adulto bajo el sello Intermagen de Josep María Beà, y desde 1987 colaboraba de forma regular en El Víbora, la revista underground de Ediciones La Cúpula, donde firmaba series costumbristas con guion de Alfredo Pons. Sangre de barrio, aparecida por entregas en El Víbora a partir de 1989, fue su salto a autor completo, guionista y dibujante a la vez, y el resultado, según describe su propia editorial, fue un cóctel amargo de pesimismo, rebeldía y frustración. La historia de Vicen –un adolescente que pasa de las gamberradas de barrio al mundo del crimen organizado– se amplió en tres ocasiones, en 1993, 1998 y 2002, hasta consolidarse como una obra en dos partes que algún lector describe como un arranque a lo Makinavaja que termina convertido en una historia de mafia por derecho propio.
Lo interesante de rastrear el impacto de Martín es que su carrera despegó precisamente a partir de este título. El catálogo internacional de referencia para dibujantes, Lambiek, lo sitúa entre los mejores narradores y los cronistas más importantes de la vida cotidiana en el cómic contemporáneo, y señala que fue Sangre de barrio lo que lanzó su trayectoria, antes de que su trabajo empezara a publicarse en Alemania, Italia, los Estados Unidos y Francia. Esa proyección europea se confirmó cuando en 2007 fichó por la editorial belga Dupuis para su colección Aire Libre, con la que firmaría títulos como Lo que el viento trae (publicado en España por Norma en 2008) o Las guerras silenciosas, igualmente publicado por Norma hace relativamente poco tiempo y que le llevaría a ser nominado en la selección oficial del Festival de Angulema en 2011 y 2014.
En el extrarradio barcelonés, en la década de los 80, el panorama es desolador, un horizonte gris, achatado por el paro, la violencia y las drogas. El protagonista, Vicen, pasará su adolescencia y su primera juventud en el epicentro de este ambiente marginal, respirando lo bueno y, sobre todo, lo malo, hasta desembocar en el desastre. Una obra maestra del noveno arte, el cómic que retrató la rabia de la juventud desheredada del post-franquismo en una nueva edición que corta el aliento que incluye también una lámina de regalo.






