Misión: La Luna

Rod Pyle, divulgador espacial estadounidense y colaborador habitual de la NASA pone en manos del lector reproducciones en papel de los documentos del programa Apolo en el libro Misión: La Luna, que publica Ediciones Tikal en una hermosa edición.

Óscar Herradón ©

El libro de Tikal es la última versión de un proyecto con más de una década de historia. La primera edición apareció en inglés en 2009 con el sello Sterling, para el cuadragésimo aniversario del primer alunizaje, y después se reeditó en el Reino Unido con Carlton. La edición española de Tikal tiene 176 páginas y va en cartoné, coincidiendo con el cincuentenario de la misión. El autor tiene credenciales sólidas como divulgador. Ha sido consultor del Jet Propulsion Laboratory y ha trabajado en Caltech y en el Johnson Space Center. También ha producido numerosos documentales para History Channel y Discovery. Sabe bien, pues, de lo que habla, y eso explica el tono del libro: el de un guionista que sabe administrar la emoción.

De la V-2 a Constellation

El recorrido es el canónico. Arranca con las V-1 y V-2 alemanas de la Segunda Guerra Mundial, pasa por el programa Apolo y termina con las misiones lunares de China, Japón y Europa. Steve Adamczyk reseñó el libro para Ad Astra, la revista de la National Space Society, y destacó que Pyle no se olvida de los otros programas espaciales. Uno de los desplegables es un facsímil del Pravda del 22 de enero de 1969 sobre los vuelos conjuntos de las Soyuz 4 y 5 soviéticos, una rareza en un género casi siempre centrado en los Estados Unidos. Adamczyk también subraya la atención al hardware del Saturno V y sus motores F-1 al módulo lunar. El libro dice que el casco presurizado de ese módulo era más o menos el doble de grueso que una lata de refresco. Es el tipo de dato con el que Pyle hace sentir la fragilidad de una empresa de tal envergadura, la que llevó al hombre a nuestro satélite. 

La originalidad del libro son sus «bolsillos». El prólogo es del ingeniero aeroespacial estadounidense Gene Kranz, director de vuelo durante el Programa Gemini y el Programa Apolo de la NASA, y el lector puede luego examinar copias del diario de misión que Kranz escribió a mano durante la emergencia del Apolo 13. En la sección del Apolo 11 nos encontramos con una carta desplegable de seguimiento del descenso del módulo lunar, el resumen del informe de misión y un memorando del 7 de julio de 1969 sobre un seguro de viaje único para la tripulación. Ese último documento cuenta más sobre el riesgo del Apolo que muchas páginas de texto. La edición de Carlton, en la que se basa la de Tikal, añadió una aplicación gratuita que usa imágenes del libro como activadores para mostrar en 3D el Saturno V, el módulo lunar o el rover, o para enlazar a documentos y vídeos.

Misión: la Luna no es una historia del programa Apolo sensu stricto. Para eso están libros como el de Andrew Chaikin A Man on the Moon, entre otros. Es un libro de mesa para hojear, pensado para quien quiere tocar la historia y no solo leerla. Funciona muy bien como puerta de entrada para lectores jóvenes o no especializados. También funciona como pieza de colección para quien ya conoce el relato y disfruta de los facsímiles.