Lucky Luke. Integral 3

El tercer volumen integral, monumental, de Lucky Luke, que publica Norma Editorial, reúne cinco aventuras de la etapa dorada de la serie, con Billy el Niño y los Dalton como plato fuerte.

Óscar Herradón ©

Cinco álbumes de 1962 a 1964 en los que Morris y Goscinny afinan la fórmula del vaquero más rápido que su sombra. Su lectura es muy divertida, con algún álbum menor entre las joyas, y además ofrece una ocasión perfecta para repasar cómo nació el mayor cómic humorístico europeo tras Astérix.

Lucky Luke nació en 1946 en Spirou, con Arizona 1880, obra del belga Morris, Maurice de Bévère (Kortrijk, 1923–2001). Formó parte de la llamada banda de los cuatro con Jijé, Franquin y Will, y viajó a los Estados Unidos, conoció al equipo de Mad y tomó apuntes del Oeste. Allí conoció también a René Goscinny, que empezó a escribir para él en 1955 con Des rails sur la prairie, que firmó discretamente con las iniciales R.G. Goscinny nació en París en 1926, de padre polaco y madre ucraniana, y se crio en Argentina. Su llegada convirtió la serie en una parodia inteligente del western.

De ahí salen sus grandes hallazgos: los primos de los Dalton, con los que Goscinny resucitó a una banda que Morris había matado, y Rantanplan, parodia de Rin Tin Tin, que debutó en 1960. En 1967 la serie pasó a Pilote, la revista de Goscinny, y a Dargaud. El éxito fue enorme: 81 álbumes y más de 300 millones de ejemplares en unos treinta idiomas, la segunda serie más vendida de Europa tras Astérix. Otra curiosidad: en 1983 Morris sustituyó el cigarrillo que lucía en sus labios Lucky Luke por una brizna de paja, gesto que la Organización Mundial de la Salud le agradeció.

Cinco historias inolvidables

El espectacular volumen que ahora publica Norma como Integral 3 reúne los álbumes 20 a 24 de la serie original: Billy el Niño, Las Colinas Negras, Los Dalton en la ventisca, Los Dalton siguen prófugos y La caravana. Billy el Niño es el álbum 20, prepublicado en Spirou en 1961 y editado en 1962. Los autores toman solo el nombre y el apodo del célebre forajido, que murió a los veintiún años, y lo convierten en un niño insoportable, sin abordar su historia real. Ese Billy asola la ciudad de Fort Weakling y aterroriza desde el barman hasta el sheriff. La solución de Lucky Luke es ingeniosa: con ayuda de un cómplice finge convertirse en pistolero y aterroriza al pueblo, de modo que los vecinos acaban clamando por el regreso de Billy. En la edición original, Billy chupaba el cañón de un revólver en la tercera página, algo que la censura consideró inapropiado, según Bedetheque, y en álbumes anteriores tenía un aspecto totalmente distinto, el de un hombre obeso.

Las Colinas Negras se inspira en la expedición real a las Black Hills del verano de 1874. Lucky Luke debe escoltar a cuatro científicos, Darryl Bundlofjoy, Ira Doublelap, Gustav Frankenbaum y Simeon Gurgle, para estudiar si aquel territorio puede colonizarse. El senador Stormwind, contrario al proyecto, envía al canalla Bull Bullets a impedirlo. Una escena muestra a Bullets acusando de tramposos a los cuatro sabios en una partida de póquer, porque todos tienen cuatro ases, salvo uno con tres. El principal interés del álbum está en los gags, con Goscinny jugando con los clichés del western.

Los Dalton en la ventisca es la tercera fuga de los hermanos. Joe decide cruzar la frontera hacia Canadá y se hacen pasar por los hermanos Jones, aunque un despiste de Averell convierte a uno de ellos en Imbécile Jones. Todos los reconocen igualmente y el policía local, el cabo Winston Pendergast, ayuda a Lucky Luke a perseguirlos. Los Dalton siguen prófugos es el álbum más discutido; combina dos relatos cortos: un nuevo presidente decreta una amnistía general, los Dalton se instalan en Awful Gulch para atracar el banco y Lucky Luke los devuelve a prisión. La primera parte se prepublicó en Le Parisien Libéré en 1962.

La caravana cierra el volumen. Fue la colaboración número quince de Morris y Goscinny, se prepublicó en Spirou en 1962 y es una de sus historias más tradicionales, un juego alegre con los tópicos del género. Una caravana de colonos llega a Nothing Gulch rumbo a California y Lucky Luke sustituye al guía, el desaprensivo Frank Malone, mientras un misterioso saboteador intenta frustrar la expedición. En vísperas de llegar a California desaparece una anciana, Luke intuye que es Malone disfrazado, y gana el duelo. Es de resaltar que en él hay contenidos discriminatorios propios de épocas menos ilustradas (cosa que también sucede en Astérix, o más marcadamente en Tintín, a cuyo autor, Hergé, se acusó incluso de filonazi). Aún así, el álbum inspiró la película de animación Go West! (2007).

Este volumen combina lo mejor y lo más humano de la fórmula de la legendaria serie: villanos que son a la vez víctimas de sí mismos, gags impecables y un dibujo que ya es clásico. Y para quien no conozca el origen de la serie, funciona también como curso rápido de la etapa dorada. Si te interesa Goscinny, es un volumen que además enseña cómo se trabajaba entonces: casi a destajo, con hallazgos y también, inevitablemente, en ocasiones, con material de relleno. Como señala con acierto la editorial, con este tomo continúa la colección integral del que quizás sea el mejor cómic de humor de la historia.

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